Revisionismo histórico y presente político

A raíz de un comentario que recibí de Alejandro Fitzmaurice, administrador del nuevo blog Arrabales de cultura (blog altamente recomendable, además), es que me animo a escribir la siguiente entrada:

Desde hace unos años se está llevando adelante en la Argentina un fuerte debate sobre el revisionismo histórico. Ello se debe a que han aparecido una serie de historiadores que han dado un vuelco a la llamada historia oficial, es decir a la historia que llenó durante décadas todo libro de texto, todo relato, todo punto de partida (político, social, económico). El debate revisionismo/anti-revisionismo  puede ser simplificado —como si de una ecuación matemática se tratara— a los términos izquierda/derecha; y tiene un fuerte anclaje en la actualidad política del país y del continente.

Desde hace diez años gobierna a este país un partido de centro-izquierda que ha promovido dicho debate (además de muchos otros aspectos culturales), lo cual no le hes perdonado por la derecha; la cual en la Argentina se encuentra fuertemente representada no sólo por partidos políticos, medios de comunicación, fuerzas militares y cúpula eclesiástica (grupos clásicos de apoyo a la derecha), sino por cierta parte de la población que podría considerarse de clase media. Eso no es tan sorprendente como puede parecer en un primer momento; no hay que olvidar el ubicuo poder de los medios masivos de comunicación y la enorme influencia que éstos tienen, sobre todo a través del miedo y de la censura.

Felipe-Pigna

Uno de los principales impulsores de esta corriente revisionista (aunque no el primero ni, espero, el último) es Felipe Pigna. A través de libros sencillos (lo cual no significa simples) y directos Pigna ha devuelto la historia a los estantes de los hogares argentinos. Lo mejor (una de las cosas que, para quien esto escribe, es fundamental) es que Pigna ha logrado algo que ningún otro historiador había logrado en la Argentina: interesar a los jóvenes en la historia. Una anécdota: hace unos meses tuve la oportunidad de asistir a una conferencia que brindó Felipe Pigna junto al veterano Pacho O´Donnell (otro gran escritor e historiador revisionista). Al finalizar ésta, y mientras ambos autores firmaban ejemplares de sus libros y charlaban con quienes aun nos habíamos quedado por allí, se acerca una pareja de treinta y tantos años con un niño de unos diez. Éste le entrega su libro a Pigna y cuando éste le pregunta «¿Te gustan mis libros?» El niño le responde «Sí, mucho; pero no estoy muy de acuerdo con [el tema de] Rosas» (Nota: Juan Manuel de Rosas, personaje histórico que según qué campana uno escuche puede ser el peor de los asesinos y tiranos o un prohombre cuya conducta es digna de ser imitada). Lo notable del asunto fue que un pequeño de diez años no sólo conocía —y por lo visto bastante bien— parte de la historia de su país, sino que además era capaz de sostener sus propias ideas, su discrepancia, ante su autor favorito. ¡Ojalá hubiese existido un Felipe Pigna cuando yo iba a la escuela primaria!

La actualidad política de la Argentina empuja, promueve, obliga a repensar a nuestra historia (antigua —en la medida en que un país como la Argentina puede llegar a tener una historia antigua— y reciente) y, con ella, a repensar nuestro presente y nuestro futuro. No es poco para un tiempo en que el poder económico y mediático pretende, con todas sus armas disponibles, hacernos perder en la más profunda estupidez, indiferencia y apatía.

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9 comentarios el “Revisionismo histórico y presente político

  1. danioska dice:

    Me dejas desde ya con la inquietud de buscar algo de Pigna para alimentar mi de-por-sí-desbordada pasión argentinófila. La anécdota es grande, una de esas historias que el propio escritor irá contando orgulloso en charlas de café y cenas con amigos. Interesante también tu visión sobre la necesidad de revisar la historia argentina, verla con otros lentes, desde otros zapatos. En México hay historiadores revisionistas pero no han merecido demasiada atención, lo que resulta lamentable dada la urgencia de entender dónde estamos parados y, también, alzar la inteligencia como bandera. Y aquí no me queda más que citarte: “No es poco para un tiempo en que el poder económico y mediático pretende, con todas sus armas disponibles, hacernos perder en la más profunda estupidez, indiferencia y apatía”. Idéntica situación vivimos por acá.
    Abrazo.

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    • Borgeano dice:

      Gracias Danioska por tus palabras. Puedes encontrar algo de Pigna (su excelente “Los mitos de la historia Argentina”, de la que hasta ahora se han publicado cuatro tomos) en Quedelibros.com Creo que Pigna va a gustarte mucho; no solo por su revisionismo argentino, sino por su visión abarcadora e integradora a Latinoamérica. Su sitio web es http://www.elhistoriador.com.ar
      Espero que sea de tu agrado.

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      • danioska dice:

        En México venden una biografía suya sobre Evita, le hincaré el diente pronto. Gracias por la recomendación, te cuento cómo ve con él.
        Saludos

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      • Borgeano dice:

        La biografía de Evita es su último libro. Aun no he tenido oportunidad (de hecho, ando por otros rumbos: un par de novelas sobre el mar).
        Espero que te guste.

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      • danioska dice:

        Pues con la novedad de que encontré la biografía de Evita como libro electrónico, lo compré y comencé a leerlo en un rato que tuve hoy. Me va pareciendo interesante, alejado del maniqueísmo. Te contaré…
        Abrazo

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  2. Dessjuest dice:

    La historia es igual de impredicible que el futuro, cada día se descubren cosas nuevas.

    Yo soy partidario de revisar la historia, pero haciéndolo de una manera digamos lo más objetivamente posible, porque corremos el peligro de que en vez de descubrir algo e interpretarlo, tener una idea preconcebida y buscar indicios que lo corroboren deshechando el resto.

    Saludos.

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    • Borgeano dice:

      Sin duda Dess, el revisionismo es útil siempre y cuando se lle ve a cabo con honestidad; remover el pasado en busca de aquello que sirva para justificar a un individuo o cuestiones similares es idiota y peligroso (hay que vovler a 1984, la novela de Orwell, sin ir más lejos).
      Un abrazo.

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  3. isabelamor dice:

    La historía de nuestro país es como la vida nuestra no podemos olvidarla, pero claro yo creo que dejando los rencores
    atrás para no revivir odios ni venganzas, sacar lo positivo vamos
    Muy buen pots Borgeano

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    • Borgeano dice:

      Es todo un tema, Isabel; pero aunque no sea sencillo hay que debatirlo durante el tiempo que sea necesario. Por supuesto que hay que evitar todo tipo de rencor o manipulación, pero en estos temas tan viscerales eso es casi inevitable. De todos modos, insisto en que es algo necesario.

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