¿Hay señaladores para e-readers?

Sí, ya sé que estoy remando contra la corriente y que voy a perderme entre los meandros de la tecnología (ya muchos saben que estoy en ello y que si aun no tengo mi e-reader es porque en Mar del Plata, aun siendo una ciudad de casi un millón de habitantes encontrar un e-reader es más difícil que pellizcar un vidrio) y que la practicidad, y que la molestia de tener que acarrear cajas y cajas con libros (¿no les llama la atención cómo, lo que hasta hacía poco tiempo era algo absolutamente natural de repente se ha transformado en una molestia casi insoportable?) y todo eso. Pero uno tiene su corazoncito puesto en ello y no hay caso. Sin duda que los e-readers son una maravilla de la modernidad y todo lo que quieran; pero yo veo un libro impreso y se me van los ojos, la manos y, llegado el caso, hasta la nariz.

SAM_1446

El asunto es que hace unos días compré un par de libros (sí; soy de esas personas que siempre puede decir “hace unos días compré un par de libros”) y, como suele sucederme, mientras los pagaba, observaba detenidamente a la muchacha que me atendía para ver si colocaba entre sus páginas los infaltables señaladores. Y allí me di cuenta de que una vez que tenga mi e-reader, no sé qué diablos voy a hacer con los cientos de señaladores que tengo guardados. Desde aquellos recuerdos de Borders o de Books & Books (me llama la atención no tener ninguno de Barnes & Noble) hasta los seis de El Señor de los anillos, los cuales están sin uso, anillos incluidos.

SAM_1452

Bueno; si alguna vez dejé ir algunos libros y muchas otras cosas, si últimamente vengo haciendo gala de despojos y desapegos varios también debería dejar ir a estos señaladores y los otros muchos que llenan una caja completa. Pero es que muchos de ellos me cuentan una pequeña historia o me señalan una fecha o un lugar o tal vez a una persona… De todos modos, si lo pienso bien, de nada valdrá guardar una caja llena de rectángulos de cartón. Excepto por dos. Las dos “joyas de la corona”, como quien dice. Uno es el que tiene una imagen de Bastet, diosa egipcia del hogar que se representaba con forma de gata (y Bastet se llamó la primera gata que tuvimos juntos) y que está impreso en papiro (¿será verdadero papiro? Me pregunto y por las dudas me miento y me digo que sí, no será antiguo, pero es papiro al fin). Y el otro es una alfombra china Urumchi, copia del original de 1690. Esos dos me los quedo para señalar dos libros especiales que elegiré llegado el momento.

SAM_1455

Se me acaba de ocurrir que bien podria ser el único tipo que tiene el e-reader alfombrado… Tal vez no sea mala idea…

Anuncios

14 comentarios el “¿Hay señaladores para e-readers?

  1. Leyla dice:

    awww me gusto el de la diosa egipcia, Bastet

    Me gusta

  2. redalmados dice:

    ¿Y si te haces un cuadro raro en plan collage con todos ellos? Tú eres un artista y así no tendrás que dejarlos…
    Yo acabo de comprarme hoy un marcapáginas. Sí…todavía los uso y lo que me queda.
    Cariños.

    Me gusta

    • Borgeano dice:

      ¡Muy buena idea! No se me había ocurrido, pero me gusta. De todos modos, sin duda seguiré usándolos durante un buen tiempo. Por más que compre el lector digital los libros que ya tengo seguirán estando ahí…
      Cariños.

      Me gusta

  3. Dessjuest dice:

    Yo reconozco que soy de esos pecadores que doblan una esquinita 🙂

    Está mal, lo sé, pero hay que ser sinceros.

    Me gusta

    • Borgeano dice:

      ¡Pecado! pero en fin, cada uno peca a su modo y parecer.
      Abrazo.

      Me gusta

    • Buena colección,
      Yo los marcadores no los gurardo, es más muchas veces aunque los tenga no los utilizo y termino usando cualquier papel o post-it para delimitar el lugar en el que dejo la lectura y poder después proseguirla.
      Como bien dices seguramente no sirva de nada guardarlos salvo el valor que tú le quieras dar, eso mismo pienso yo cuando guardo cada uno de los programas de teatro de las obras a las que asisto… el valor real es cero pero aún así lo sigo haciendo.

      Un abrazo.

      Me gusta

      • Borgeano dice:

        Al guardar esas cosas le estamos otorgando un valor, sin duda; el famoso “valor sentimental”. Cada uno guarda sus memorias donde le queda más cómodo. No pocas veces, también, esos “mementos” sirven de disparador de recuerdos o, incluso, hasta de emociones. Al final de cuentas caemos siempre en lo mismo Alberto: somos unos sentimentales irredentos.

        Abrazo.

        Me gusta

      • Ja, ja, eso verdad!!!

        Somo grandes sentimentaloides!!

        Abrazos!

        Me gusta

  4. danioska dice:

    Qué bonita entrada! Yo tengo también, por supuesto, muchos separadores y algunos que son mis favoritos. En alguna época tuve el hábito de dejar entre las páginas de cada libro el separador que usé en él mientras lo leía. Ahora, cuando saco un volumen de esa época, ahí me espera también el separador correspondiente. Luego perdí esa costumbre. No sé, a partir de tu entrada podría retomar la sana costumbre de valorar más esos compañeros infalibles de lecturas…
    Crac, crac, crac (abrazo apretado)

    Me gusta

    • Borgeano dice:

      Los señaladores, separadores o marcadores (son los tres términos que he encontrado aquí) son como los bajistas de las bandas: siempre están allí, son sumamente útiles, pero casi nadie les presta atención.
      Sincericidio: nunca he robado un libro, pero sí me he llevado –de algunas verdaderas librerías de viejo– señaladores que he encontrado entre esas páginas. Eso y algunas otras cosas. No sé dónde han ido a parar, pero tenía una pequeña caja con cosas que había ido encontrando en viejos libros: papeles con anotaciones varias, flores, fotos, folletos, etc. me gustaría encontrar esa caja o, por lo menos, a algunas de esas cosas.
      Crac, crac… Se siente estupendo ¡Sigue, sigue!!

      Me gusta

  5. La verdad es que desde que tengo e-reader es una de las cosas que echo de menos: Los marcapáginas. Tienen (al menos el mío) una función que te permite poner marcadores (tantos como quieras) y además te guardan la última página leída, pero estoy empezando a temer por mi colección de marcapáginas ya que cada vez les doy menos uso… Es una pena que se pierdan, cada vez los hacen más bonitos, y los artesanales son preciosos, pero claro, la practicidad de los e-books es también increíble.
    Un saludo.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s