El cartero llama dos veces VII

Rachel Carson 01

Publicado en 1962, Silent Spring (Silenciosa primavera) fue un libro pionero que alertó a la opinión pública sobre el daño devastador causado por los fertilizantes y pesticidas; un libro de gran importancia que, según muchos, fue el que desencadenó el movimiento ambiental moderno. En 1960, mientras trabajaba en el libro, su autora, la bióloga marina Rachel Carson fue diagnosticada con el cáncer que acabaría por quitarle la vida. Siete meses antes de su muerte, con su salud ya muy debilitada, Carson pasó una mañana en la costa con su amiga Dorothy Freeman, observando la migración de la mariposa monarca; esa tarde, Carson le escribió a su amiga la siguiente carta.

Rachel Carson 03 Always, Rachel. Correspondencia de Rachel Carson y Dorothy Freeman

10 de septiembre 1963
Querida mía:

Ésta es una posdata a nuestra mañana en Newagen, algo que puedo escribirlo mejor de lo que puedo decirlo. Para mí ha sido una de las más bellos momentos del verano, y todos los detalles se quedarán en mi memoria: ese cielo azul de septiembre, los sonidos del viento en los abetos y las olas en las rocas, las gaviotas ocupadas alimentándose, posándose con esa gracia deliberada, las vistas lejanas de Griffiths Head y Todd Point, hoy tan claramente grabadas, aunque una vez una parte se visto envuelta en remolinos de niebla. Pero la mayor parte de todo lo que recuerdo son a las monarcas, que viajan hacia el oeste sin prisas en esa pequeña forma alada, una tras otra, cada una empujada por una fuerza invisible. Hablamos un poco acerca de su migración, de su historia, de su vida. ¿Han vuelto? Nosotros creemos que no; para la mayoría, al menos, éste fue el viaje de cierre de sus vidas.
Pero se me ha ocurrido esta tarde, recordando, que había sido un espectáculo alegre, que no habíamos sentido ninguna tristeza cuando hablamos del hecho de que no habría ningún cambio. Y con razón, porque cuando cualquier ser vivo ha llegado al final de su ciclo de vida aceptamos tal fin como algo natural.
Para las Monarca, el ciclo se mide en un lapso de meses. Para nosotros, la medida es algo más, un ciclo del que nada puede saberse. Pero la idea es la misma: cuando ese ciclo intangible ha seguido su curso como una cosa natural,  no es algo triste que la vida llegue a su fin.
Eso es lo que esos pedacitos brillantes revoloteando de vida me han enseñado esta mañana. Encontré una profunda felicidad en ello. Lo que espero, es que tú también lo hayas encontrado. Gracias por esta mañana.

Rachel

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7 comentarios el “El cartero llama dos veces VII

  1. Shira Shaman dice:

    Que bella carta, he tenido oportunidad de visitar Santuarios de Mariposas Monarca, es algo impresionante, inolvidable, descubrir su fragilidad a la vez que su fortaleza de cada mariposa, ayuda a inspirarme y en la medida de lo posible hechar a volar mis alas, para surcar por este tiempo mágico que nos fue otorgado como vida. Abrazos Borgeano

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    • Borgeano dice:

      ¡Qué suerte, Shira! Visitar un santuario de mariposas Monarca es uno de mis deseos-por-cumplir. La carta de Carson es una muestra de la más sencilla muestra de filosofía, sentido común y humanidad que vi en mucho tiempo. No se necesitan enormes tomos de análisis o ensayos eruditos para saber de qué va la vida y cómo hay que encararla.
      Cariños y gracias por pasar por aquí.

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  2. danioska dice:

    Yo, como Shira, he tenido la suerte de visitar un santuario de las Monarca en México (vienen aquí a huir del invierno en el norte del continente). Emociona hasta lo indecible verlas ahí, siguiendo un ritual de siglos, fuertes como nada pero con una vida de apenas días. Me parece hermoso cómo las llama Rachel en la carta: “pedacitos brillantes revoloteando de vida”. Justo así. Y preciso también lo mucho que hay que aprenderles: el fin de un ciclo no debe implicar tristeza. Uy, qué fácil decirlo y qué complicado vivirlo.
    Cariños (a ver qué se siente decirlo… Sí, me gusta)

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    • Borgeano dice:

      Pues me convencieron. En cualquier momento me doy una vuelta por ahí.
      Es cierto D.; coincido contigo en que es fácil decirlo; aun para nosotros que tenemos una visión de la vida un poco más materialista. Vivirlo es otra cuestión. Pero creo que textos como éste, de Carson, son los que nos van formando para enfrentar mejor el momento, cuando se decida a venir por nosotros.
      Cariños.

      Y ahora sí, con tu permiso; va mail.

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      • danioska dice:

        Espero, cuando se requiera, tener la paz mental y la serenidad con las que hoy me acerco al tema de mi propia muerte. Ahora, otra cosa es pensar en la muerte de mis seres queridos, ahí me declaro más bien incompetente…
        Abrazo

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  3. elssamolina dice:

    Profundos pensamientos sobre la efímera vida ,y la inevitable muerte. Es un texto que regala esperanza, y un modo de mirar nuestro paso por este mundo, con una sonrisa en los labios. Besos .Elssa Ana

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    • Borgeano dice:

      Es bueno que coincidamos en lo esperanzador de las palabras de Carson. Más allá de lo doloroso de la situación (lo cual muchas veces es visto como algo que sólo puede provocar tristeza) creo que la enseñanza que nos deja esta mujer es sumamente rica. Me hizo recordar a la muerte de Sócrates o, mejor dicho a cómo Sócrates enfrentó a la muerte: ante lo inevitable, la serenidad, el pensamiento, la tranquilidad. Todo un compendio de sabiduría en pocas palabras.
      Besos.

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