¡Coelho para Presidente!

 

Esto acabo de verlo aquí, en México, pero no me extrañaría que lo mismo ocurriera en cualquier otro punto del planeta. Desconozco, claro está, como es el funcionamiento de todos los sistemas electorales que se ponen en práctica; pero uno de los más habituales es el que se lo conoce popularmente como “lista sábana”; es decir, esas boletas donde detrás de un candidato reconocido viene una larga lista de personajes sobre los que uno no tiene la menor idea de quienes se trata. Entonces uno termina votando —a veces bajo el mejor de los motivos cívicos— a individuos que no merecerían ni siquiera ser porteros de un Congreso de la Nación.

Me reconozco algo terminante al respecto de lo que diré a continuación, pero no puedo evitarlo: desconfío de la gente que no lee libros. Pero no lo hago con esas personas de cada día que no tienen la obligación o no han tenido las oportunidades para acceder a una biblioteca, no; lo hago, sí, con esas personas que tienen sobre sí responsabilidades tales que sus decisiones afectan la vida de muchos otros (millones, como en este caso). Que un diputado nacional (sea del país que fuere) no pueda nombrar tres libros es más que triste; es demoledor, desconsolador. Que el caballito de batalla sea La Biblia (la cual no leyeron, de eso estoy seguro), es peligroso. Insisto en un punto: no hagamos mofa de México por este video, estoy seguro de que en muchos, muchísimos países sucede exactamente lo mismo; y por otra parte no olvidemos que los que votamos somos nosotros.

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3 comentarios el “¡Coelho para Presidente!

  1. Triste y terrible realidad demasiado generalizada.

    Un abrazo.

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  2. danioska dice:

    Lamentable por completo, demoledora radiografía. La clase política no tiene excusa alguna para no leer, como bien dices. Tienen todas las oportunidades, los recursos y el espacio para hacerlo. Sin embargo, la urgencia de entender lo que pasa no la hacen suya, para qué. Su actitud explica tanto…

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  3. María dice:

    Como bien dices, Borgeano, esa historia se repite en muchos lugares. Y lo triste es que teniendo la oportunidad no la aprovechen. ¿Será que realmente les importa poco los beneficios de una buena lectura? Me temo que sí.
    Un gran abrazo de agua y sol.

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