La geopolítica del Nobel

Nobel Overview

Los Premios Nobel tienen el prestigio de lo clásico, de lo tradicional; pero todos sabemos que muchas veces han pecado tanto por acción como por omisión. Si bien es muy difícil para los no especialistas poder determinar quién ha merecido y quién no este premio en las categorías demasiado especializadas, tales como química, medicina o física; en materia de categorías humanistas ya podemos acercarnos un poco nosotros mismos. Sin ir más lejos, no hace falta ser un especialista en nada para saber o para darse cuenta de que el Premio Nobel de la Paz otorgado a Barack Obama es una burla lisa y llana a toda la humanidad. Otro premio parecido (tan solo requiere un poquito de investigación, pero nada del otro mundo) es que se le otorgó, en la misma categoría, a la Madre Teresa de Calcuta. Entrando en tema y ya abocándonos a los Premios Nobel de Literatura, sin necesidad de ir a verificar la lista de ganadores podría nombrar a algunos que fueron claramente otorgados con fines políticos: Pearl Buck, ganadora del premio en XXXX; Winston Churchill, ganador del premio en XXXX; y Alexander Solyenitzin, ganador del premio en XXXX, son algunos de ellos. Pearl Buck tiene algunas novelas que pueden leerse, pero uno no va a encontrar gran literatura allí. Recuerdo Viento del este, viento del oeste; una linda novelita rosa, pero nada más. Claro, las historias de Buck narraban amores delicados y tortuosos (y nada más, allí había menos erotismo que en una fábula de Esopo) entre un personaje norteamericano y un personaje japonés. Pearl Buck, por lo tanto, era la candidata ideal para un premio post segunda guerra mundial. Algo parecido sucedió con Winston Churchill, siendo éste uno de los grandes carniceros del Siglo XX, mal podía dársele el Premio Nobel de la Paz; así que le sacudieron el de literatura, para compensar. ¿Alguien ha leído a Churchill o siquiera alguien ha visto un libro de Churchill? De manera indirecta yo conocí a uno que sí lo leyó: en Cómo el ajedrez se parece a la vida (libro, por otro lado, bastante interesante), Garry Kasparov dice que es un gran admirador de los libros de Winston Churchill. Yo, por lo pronto, no conozco a ningún otro. Solyenitzin fue premiado en plena guerra fría y es otro que en menos de una década cayó en el olvido. Si le preguntamos a alguien al azar seguramente no sabrá quién es y si le preguntamos a alguien de cierta edad tal vez recuerde un título: El archipiélago Gulag. ¿Algo más? Pues no, nada por aquí, nada por allá. Solyenitzin fue premiado porque hablaba mal de la Rusia comunista, no por sus valores literarios.

Nobel Map

Y por fin llego a la actual ganadora: Svetlana Alexievich. Me animo a decir, de entrada nomás, que Alexievich es el mismo caso de Solyenitzin: fue premiada porque critica a Rusia y eso es todo. Aclaro, también desde el principio, que de ninguna manera estoy diciendo que Alexievich mienta, nada de eso; creo que su Voces de Chernóbil expone el costado más duro y cruel de la ex Rusia comunista y que en ese sentido el libro es válido y digno de aplauso. Lo que sí digo es que sus valores literarios no son tan altos como para ser merecedor de un premio que, supuestamente, debe ir a manos de la excelencia y de los más altos valores estéticos y artísticos. Sigo. Hagan un ejercicio: vayan y miren los titulares que informan sobre el premio del que estoy hablando. Verán que todos, casi sin excepción, hacen hincapié en que Alexievich es una crítica del sistema político ruso. Verán que sólo nombran a Voces de Chernóbil y, a lo sumo, a algún que otro título que ya nadie recuerda. Y claro está, lo primero que se publica es Voces de Chernóbil. Lo que se dice, una buena campaña de prensa que apunta a un solo tema. ¿Cuántos libros hay que critican a occidente en general o a alguno de sus integrantes en particular como Estados Unidos o Europa? ¿Cuántos libros hay que critican al capitalismo como teoría económica, social y política? Muchos, muchos más que los que critican a Rusia, pero ya se sabe, no hay que quedar mal con los amigos.

Por último: creo que Svetlana Alexievich es una herramienta publicitaria útil para tiempos políticos complejos. Me parece que van a publicarse dos o tres títulos más de ella (sobre todo para aprovechar el empujón publicitario gratuito) y que será olvidada en un plazo más o menos breve. Perdón, digo que en un plazo más bien breve. Si voy a hacer predicciones, al menos trataré de acercarme un poco más a lo que realmente pienso.

nobel Medal

Anuncios

2 comentarios el “La geopolítica del Nobel

  1. Rosa Ave Fénix dice:

    Por desgracia vivimos años que el “cepilleo” está a la orden del día. Decir que ha obtenido el Premio Nobel, es como decir que es una eminencia en lo que hace o toca. Pero estamos en el mundo que tocan diferentes músicas y como borreguitos hemos de bailar al son que esté de moda o por decirlo más claro, el son que mandan los políticos.
    Grande tu artículo,

    Le gusta a 1 persona

    • Borgeano dice:

      Gracias por tus palabras, querida Rosa. Estamos de acuerdo en que hay que salir de las normativas políticas y publicitarias, pero eso, al grueso de la población se le hace tremendamente difícil. Es por eso, también, que los mismos políticos y publicistas saben que si no logran un cien por ciento de consenso han ganado igual, porque quienes permanecemos por fuera de él somos un grupo demasiado pequeño.

      Arbazo.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s