Una clase maestra

Robert Louis Stevenson by Sargent

En 1884 Robert Louis Stevenson comenzó a dar clases de escritura a su vecina de 26 años de edad, Adelaide Boodle. Una de sus primeras tareas fue describir un lugar. Cuando leyó su intento, Stevenson dijo: “¡Oh, pero esta obra es desgraciadamente mala! No podría ser peor. ¿Qué te indujo a traerme algo así? Boodle le preguntó qué tenía de malo, a lo que Stevenson dijo: “Como primer paso en la dirección correcta, haremos una suma conjunta. Cuenta los adjetivos en ese ejercicio”. Luego de establecer que la cantidad de adjetivos era inadecuada “¡Y, sobre todo, de adjetivos débiles!” La observación del escritor continuó con una clase maestra de cómo se deben usar estos términos:

“Deberías haber usado menos adjetivos y muchos más verbos descriptivos. Si quieres que vea tu jardín, no empieces, por piedad, a hablar de “rosas trepadoras” o de “césped verde y musgoso”. Dime, si quieres, que las rosas se retuercen alrededor “de los manzanos y caen en las ramas. Nunca te atrevas a decirme otra vez nada sobre “hierba verde”. Dime cómo el césped estaba salpicado de sombras. Sé perfectamente bien que la hierba es verde. Lo mismo ocurre con todo el césped en Inglaterra. Lo que tienes que aprender es algo diferente de eso. Hazme ver qué fue lo que hizo que tu jardín se diferenciara de otros mil. Y, por cierto, mientras estamos en ello, recuerda de una vez por todas que el verde es una palabra que te prohíbo rotundamente en una descripción más que, tal vez, una vez en la vida”.

Adelaide juzgó que la lección era “digna de ser sufrida” y los dos se hicieron buenos amigos. “Después de todo, Robert Louis Stevenson Iba a enseñarme a escribir”. ¿Había otra cosa que pudiera importar?

Anécdota tomada de R.L.S. and His Sine Qua Non: Flashlights from Skerryvore, de Adelaide Boodle; 1926.

Anuncios

15 comentarios el “Una clase maestra

  1. mujerrealweb dice:

    La sutil y perspicaz capacidad de ver más allá!! Sin duda una clase maestra, gracias.

    Le gusta a 1 persona

  2. button603 dice:

    Si quieres aprender en la vida hay que aprender a escuchar para que el conocimiento quede y no seamos ignorantes.

    Le gusta a 1 persona

  3. El maestro tiene toda la razón, Adjetivo que no luce, mata, Un abrazo

    Le gusta a 2 personas

  4. Esos «pequeños» detalles son los que diferencian a los grandes genios de las letras de los simples aprendices que pasamos la vida emborronando papeles 🙂

    Le gusta a 1 persona

    • Borgeano dice:

      Exacto ¡Detalles, además, tan importantes! Ahora nunca más podré ver al verde en una descripción sin arrugar la nariz…

      Le gusta a 1 persona

      • Tampoco es eso. Recuerda a Lorca…

        Verde que te quiero verde.
        Verde viento. Verdes ramas.
        El barco sobre la mar
        y el caballo en la montaña’.

        En el fondo no son las palabras, es el arte de saber combinarlas 🙂 Un genio hace de ‘verde’ la mejor palabra del mundo 😊

        Me gusta

      • Borgeano dice:

        Sí, sí, sólo era una broma, una exageración. El tema del arte tal vez sea precisamente eso: lograr una combinación (cualquiera sea la disciplina) que nadie haya echo antes o que, incluso, hasta haya sido “prohibida” por el stablishment anterior. El arte está echo de reglas (por suerte), no de normas.

        Abrazo.

        Le gusta a 1 persona

      • A mi “tampoco es eso” le han faltado unos 😀 😀 😀 Sé que era una exageración 😉 Y volvemos a lo de siempre “No hay nada nuevo bajo el sol”. Eso lo sabemos todos, pero lo importante es no olvidar que cada uno puede aportar su esencia y hacerlo, de algún modo, completamente distinto 😉 Si no fuera así, ¿a qué seguir creando arte? 😉

        Le gusta a 1 persona

  5. También se deduce de su clase la necesidad de que el lector no sea un ente pasivo, y la escritura se convierta en algo dinámico, versatil. Hoy en día está todo predigerido, en la literatura, en la música, en el arte en general.¿Será que nos hemos vuelto demasiado cómodos? ¿mediocridad?

    Un abrazo

    Le gusta a 1 persona

    • Borgeano dice:

      Toda época ha tenido a sus grandes artistas y a sus artistas mediocres, luego el tiempo es quien se encarga de poner a cada uno en su lugar; pero lo que veo de malo en esta época y que parece ser que puede ser determinante, es que el nivel de mediocridad está poco balanceado por la excelencia. Si vamos, y sólo como ejemplo, a los setenta, tenemos en la música obras que aún permanecen, digamos El lado oscuro de la luna, de Pink Floyd (las que quedaron atrás de esa época es otro asunto) ¿Pero qué obra de hoy será escuchada dentro de cuarenta o cincuenta años?
      Sí, hoy todo tiene que ser fácilmente digerible y tolerable. Me da la sensación de que ya tenemos arte sin gluten y bajo en calorías. Para que esto no fuese así necesitaríamos consumidores dignos, exigentes, preocupados; pero eso es mucho trabajo, parece.

      Un abrazo.

      Le gusta a 1 persona

  6. […] a través de Una clase maestra — El Blog de Arena […]

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s