Poemas por metro

Uno de los aspectos más difíciles a la hora de escribir un libro es el de la disciplina que se hace necesaria para ello. En general uno de los problemas más comunes para casi todos los escritores es el de encontrar el momento o la inspiración necesaria para abocarse de lleno a su trabajo. Es así que son muchos los que han buscado de manera indirecta tratar de llegar a buen puerto o, al menos, tratar de zarpar de una vez por todas (porque otra cosa es cierta: una vez que se empieza la cosa es más sencilla). De los muchos métodos que se han creado para romper con estas trabas por todos conocidas, me agradó mucho la inventada por Jacques Jouet

 

Paris-Metro-Network-Map

Mapa parcial del metro de París

 

A mediados de la década de 1990, Jacques Jouet introdujo “poemas metro”, poemas escritos en el Metro de París de acuerdo con un conjunto particular de reglas. Él explicó las reglas en un poema:

Hay tantas líneas en un poema de metro como estaciones en su viaje, menos una.
La primera línea se compone mentalmente entre las dos primeras estaciones de tu viaje (contando la estación en la que subiste).
Luego se anota cuando el tren se detiene en la segunda estación.
La segunda línea se compone mentalmente entre la segunda y la tercera estación de tu viaje.
Luego se anota cuando el tren se detiene en la tercera estación.
Y así.

El poeta no debe escribir nada cuando el tren se está moviendo, y no debe componer nada cuando el tren se detiene. Si cambia de línea, entonces debe comenzar una nueva estrofa. Escribe la última línea del poema en la plataforma de la estación final. El poema de Jouet se compuso en el Métro, de acuerdo con sus propias reglas. Presumiblemente, este tipo de escritura podría hacerse en cualquier metro, pero Marc Lapprand señala que el sistema de París lo soporta inusualmente bien: es denso, con 368 estaciones diferentes, incluidos 87 puntos de conexión y un distancia bastante corta entre ellos (543 metros, en promedio). El recorrido aproximado entre dos estaciones en París es de un minuto y medio, lo que significa que el poeta debe pensar rápido para mantener el ritmo.

 

sub-readers-600

 

Levin Becker, quien probó la técnica para su libro 2012 Many Subtl Channels, lo encontró sorprendentemente desafiante: “Constriñe el espacio alrededor de sus pensamientos, no las letras o palabras con las que finalmente los terminará: hay que trabajar rápido para lograr pensamientos del tamaño correcto, para enfocarse en la línea que se tiene a mano sin modificar la anterior o anticipar la siguiente “.

En abril de 1996, Jouet escribió un poema de 490 versos mientras pasaba por todas las estaciones del Metro, siguiendo un mapa optimizado presentado por un teórico gráfico. Aún no he leído el poema, pero lo que me parece interesante es el proceso creativo, la idea primordial que es la que permite jugar con los aspectos creativos que no siempre se hacen presentes cuando más los necesitamos. A falta de metro en la ciudad donde vivo veré qué puedo inventar para sacarle provecho a las calles o a los edificios o a… vaya uno a saber qué.

Anuncios

6 comentarios el “Poemas por metro

  1. marcelo dice:

    Una opción podría ser caminar dos cuadras y detenerse en la esquina a escribir (y de paso te ejercitas); y si llueve mucho o te gusta escribir sentado cómprate un reloj de ajedrez.

    Abrazos

    Le gusta a 5 personas

  2. Entre 1992 y 1993 escribí Versos de bolsillo y otros sueños, poemas cortos creados a partir de la fugaz impresión (noticias, charlas, observación de personas en lugares públicos…), todos escritos sobre servilletas de papel de cafeterías. A fines de ese año y comienzos de 1993 nació Lejanías y Ausencias, escrito a lo largo de un viaje por tierra entre la ciudad de Guatemala y la ciudad de Yoro, Honduras, y en el camino de vuelta. Escribí la mayor parte en autobuses; algunos versos en el balcón del segundo piso de un hotel de Yoro. No tenemos tren metropolitano en la ciudad de Guatemala, pero sí existe un servicio de transporte colectivo llamado Transmetro, que puedo coger por un quetzal, lo que equivale a unos 15 centavos de dólar, sin bajarme, y transbordar cuantas veces quiera. Poemas de Transmetro… y muy baratos. ¡Vaya! Saludos desde Guatemala, Centroamérica.

    Le gusta a 1 persona

    • Borgeano dice:

      Me encantó este comentario (por cierto, me disculpo por la demora en responder, estoy a las puertas de un viaje medianamente largo y eso requiere muchos preparativos). ¿Hay algún poema que podamos leer en la red? Sería más que interesante ver el resultado de tu periplo plasmado en letras.
      Gracias por el excelente ejemplo que nos compartes.

      Un abrazo.

      Me gusta

  3. ¡Cómo me gustan estas historias que nos cuentas en las que siempre aprendo algo nuevo! Habrá que inventar una fórmula para sacar poemas aquí que tampoco tenemos metro…
    Besazos

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s