Epicuro y su tetrafármaco

Uno de los proyectos que me propuse para este año (algunos saben que me gusta eso de a proponerme distintos tipos de retos a lo largo de cierto tiempo y que soy un adorador declarado de los famosos planes de «30 días») fue el de leer todo lo que consiguiera de y sobre Epicuro. El proyecto quedó suspendido por problemas personales (por el momento, claro está) luego de tres libros; pero algo quedó de ellos y una de esas cosas que me dejó esta breve incursión en el maestro griego fue su remedio «para la vida», como diríamos hoy en estos tiempos donde todo tiene que servir para algo. Vamos a él.

EpicuroEl tetrafármaco (Tetrapharmakos) era un antiguo remedio griego formado por cera amarilla, resina de pino, colofonia y sebo de carnero. Estas cuatro sustancias se mezclaban creando uno de los ungüentos que se aplicaba en las heridas abiertas, con el fin de facilitar la supuración de sustancias dañinas para el cuerpo. Basándose en esta cura, el filósofo griego Epicuro diseñó el remedio para conseguir la vida más feliz posible, lejos de todos los miedos. Esto es algo que han hecho muchos otros filósofos a lo largo de la historia pero Epicuro fue uno de los primeros, y posiblemente el que lo hizo del modo más simple.

El remedio lo resumió en cuatro versos, cada uno de los cuales se correspondía con una idea para conseguir esa felicidad. De las muchas traducciones que han llegado a nuestros días, me voy a quedar con la más fácil y directa:

No temas a dios,
no te preocupes por la muerte.
Lo bueno es fácil de conseguir,
lo espantoso es fácil de soportar.

 

Tetrafármaco
Ahora, vamos punto por punto:

No temas a dios (o a los dioses)
En la Antigua Grecia existía una gran preocupación por lo que los dioses pudieran pensar por las acciones que cada uno llevaba a cabo cada día. Ello, unido al miedo a su fuerte temperamento, hacía que muchos vivieran con un miedo continuo a las posibles acciones de sus dioses. Muchos filósofos griegos consideraban que esto estaba totalmente fuera de lugar. Epicuro, en particular, defendía que los dioses sólo representaban un estado superior de felicidad, mediante seres indestructibles e invulnerables, que únicamente pretendían ser un modelo a seguir pero que no se preocupaban de manera particular por los actos humanos.

No te preocupes por la muerte
El filósofo Douglas Hutchinson resumió a la perfección lo que esta frase del tetrafármaco de Epicuro significaba: Cuando estás vivo no tienes que lidiar con estar muerto, pero cuando ya estás muerto tampoco tienes que lidiar con ello, porque ya no estarás ahí para hacerle frente.

Según Epicuro, tras la muerte no hay nada. Eso puede ser un problema para muchos, pero la ansiedad ante la muerte tan sólo merma la calidad y la felicidad que se puede alcanzar en vida interesante per se. Peor aún es cuando la vida está ligada a una obsesión por hacer lo correcto para ser premiado con una vida después de la muerte y no arder en el castigo eterno.

Lo bueno es fácil de conseguir
El sustento y el cobijo es algo que se puede adquirir fácilmente por cualquier persona con un mínimo esfuerzo independientemente de su riqueza. Pero cuando alguien quiere más de lo que necesita, está limitando sus posibilidades de satisfacerse y ser feliz. Dicho en otras palabras: la vida es mejor cuando limitamos nuestro deseo por lo material a lo estrictamente necesario.

Lo doloroso es fácil de soportar
Epicuro nos recordó la naturaleza temporal del dolor corporal. Podemos tener una fiebre o un dolor de estómago, pero a los pocos días nuestro sistema inmunológico lo combate. En el caso de los dolores crónicos, uno se acostumbra a ellos después de algún tiempo. En la naturaleza, ninguna condición dura para siempre. La impermanencia de todas las condiciones es un consuelo cuando éstas son dolorosas. Una actitud desdeñosa hacia el dolor requiere disciplina, pero puede cultivarse si somos conscientes, disciplinados, y desarrollamos la voluntad de proteger a nuestra mente.

 

Por último, tenemos los dolores mentales y la ansiedad. Estos se trabajan de manera sistemática a través del conocimiento. La resolución de seguir a Epicuro es esencialmente una resolución para proteger la mente. Es imposible ser feliz si no podemos controlar nuestra ira y otras emociones fuertes; vamos a pasar de un estado perturbado al siguiente y nunca probar la estabilidad de la ataraxia (de la que ya hablaré en otro momento), la cual se traduce como imperturbabilidad y es el estado de madurez definitiva que un filósofo puede alcanzar.

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2 comentarios el “Epicuro y su tetrafármaco

  1. Epicuro siempre directo. Ciertos aspectos de su filosofía me recuerdan al budismo.
    Estos cuatro versos son una buena síntesis de su pensamiento.

    Ya nos irás documentando más sobre él.

    Después de unes semanas perdido por los montes y playas vuelvo a wordpress…

    Un fuerte abrazo

    Le gusta a 1 persona

    • Borgeano dice:

      Epicuro es indispensable, al igual que su biografía (entender porqué ha sido casi anulado en el pensamiento de occidente es toda una enseñanza en sí mismo). Veré si vuelvo a ese proyecto, aún cuando tenga que releer esos tres libros primeros (los disfruté tanto que no será un problema).
      Espero que hayas pasado unos días estupendos. Yo también estoy algo alejado de la red, pero voy y vengo, de todos modos.

      Un fuerte abrazo.

      Le gusta a 1 persona

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