Dos ladrones (o dos chorros, como quieran)

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Hace unos días escuchaba una milonga muy divertida llamada Entre curdas , cantada por Jorge Vidal. Ante las risas que provocó en mí la letra de la canción, L. me pidió que le explicara de qué se trataba todo aquello, lo cual, me di cuenta al intentar «traducir» la letra, eso es imposible, ya que las implicancias y las sutiles referencias culturales hacen que se pierda todo sentido (toda «picardía»; porque el sentido sí puede traducirse de alguna manera) ¿Cómo traducir una expresión como «el jonca quedó forfai» o «rechupado como un faso»? Y es que el argot argentino es bastante peculiar (todo argot lo es; claro está, pero el argot argentino posee algunas particularidades que lo hacen un poco más complejo, como explicaré a continuación); por un lado tenemos las modificaciones habituales del lenguaje dadas por el mismo paso del tiempo, por la técnica y por las movidas culturales propias de cada edad (sobre todo los adolescentes). Y a eso hay que sumarle el lunfardo; un argot particular creado a principios del siglo XX y que mezcla términos y deformaciones sonoras de idiomas como el italiano, el gallego, el árabe, el idish y, en menor medida, del inglés y del francés (esto gracias a la ingente población inmigrante que llegó a Argentina después de la Primera Guerra Mundial, sobre todo). Por último, para complicar un poquito más las cosas, también se le suma el vesre; lo cual no es otra cosa que tomar una palabra, separarla en sílabas y decirlas en el orden opuesto (en uno de los ejemplos dados más arriba, la palabra jonca no es otra que cajón. Ese es un ejemplo sencillo porque es bisílabo. ¿Qué quiere decir, por ejemplo, dorima? Pues nada más que do-ri-ma; es decir, marido).

 

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Hay muchas milongas y tangos que usan este argot como lengua común, es decir, como una especie de lingua franca. Un caso por demás particular es el que ocurrió hace algunas décadas, en pleno tiempo de la última dictadura militar. Por ese entonces, los puristas de la moral (escenificados por un ridículo General o algo similar) consideraban que este lenguaje, al igual que un pecho femenino o la matemática moderna, corrompían la mente de las personas y por eso debían desaparecer. El siguiente soneto, publicado bajo el seudónimo de Lope de Boedo (ya desde aquí sabemos que esto no es del todo serio; Boedo es un barrio de Buenos Aires y Lope, claro está, hace referencia a Lope de Vega); es un maravilloso ejemplo del uso artístico de este argot del que estoy hablando.

El soneto nos habla del momento de la crucifixión de Jesús y de su diálogo con los dos ladrones que se encontraban a su lado. La escena, vista desde el lenguaje callejero, cobra un nuevo sentido (aunque el original sentido religioso no desaparece, claro está; sólo es que parece más cerca de la verdad que la versión bíblica, me atrevería a decir). Lo gracioso es que alguien del gobierno militar de aquella época obligó a Edmundo Rivero (una de las voces del tango más famosas) a grabar una versión del soneto en lenguaje correcto; es decir, despojado de todo rastro de argot. Les dejo la versión cantada más abajo, para que puedan entenderla aquellos que no entienden este idioma pero, sobre todo, para que puedan compararla. Me permitiría aconsejarles (con las disculpas del caso), que primero lean el soneto y que después lo «sigan» a medida que lo canta Rivero. ¿Cuál de las dos versiones prefieren?

Dos ladrones

Hay tres cruces y tres crucificados
en la más alta, al diome, el Nazareno.
En la del wing lloraba el chorro bueno
mangándole el perdón de sus pecados.

Escracho torvo; dientes apretados,
mascaba el otro lunfa el duro freno
del odio, y destilaba su veneno
con el rechifle de los rejugados.

¿No sos hijo de Dios? Dale. Salvate.
Sos el Rey de los Moishes, arranyate.
¿Por qué no te bajás? ¡Dale, che, guiso!
Jesús ni se mosquió. ¡Minga de bola!
Y le dijo al buen chorro: Estate piola
que hoy zarparás conmigo al Paraíso.

 

 

7 comentarios el “Dos ladrones (o dos chorros, como quieran)

  1. evavill dice:

    Yo traduciría ” el jonca quedó forfai” como ” el tío se quedó pal arrastre”, por ejemplo ¿Podría valer?
    Me gustan los tangos y sus letras son geniales aunque no entienda ni la mitad.
    Un saludo, Borgeano

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    • Borgeano dice:

      Hola Eva; creo que la traducción literal de “el jonca quedó forfai” sería “el ataúd quedó destruido” (también “cajón” es una referencia al ataúd; así que aquí tenemos una cadena de tres eslabones de significados: ataúd-cajón-jonca). Entiendo cuando dices que te gustan los tangos pero que entiendes la mitad de lo que dicen y eso mismo le pasa aquí, a mi pareja. Es una pena que cuando se los explico pierda la mitad del sentido en el camino; pero no hay otras opciones. Como dice el chiste culto: Traduttore, traditore (Traductor, traidor).

      Un abrazo.

      Me gusta

  2. Me encanta el lunfardo (no nací en Argentina, aclaro). Hace muchos años, en los 1990, conviví con un oriundo de Paraná, quien después de su partida de vuelta a la Argentina, me ha visitado un par de veces. Eran divertidas las clases de lunfardo. Me gusta muchísimo esta entrada, que me ha hecho recordar buenos momentos: aquellos alegres días, además de lecturas fabulosas. Copio a continuación el texto bíblico aludido, según Lucas (23:39-43):

    Pero uno de los malhechores que estaban colgados le decía afrentosamente: “Tú eres el Cristo, ¿no es verdad? Sálvate a ti mismo y a nosotros”. En respuesta, el otro le reprendió, y dijo: “¿No temes tú a Dios de ninguna manera, ahora que estás en el mismo juicio? Y nosotros, en verdad, justamente, porque estamos recibiendo de lleno lo que merecemos por las cosas que hicimos; pero este no ha hecho nada indebido”. Y pasó a decir: “Jesús, acuérdate de mí cuando entres en tu reino”. Y él le dijo: “Verdaderamente te digo hoy: Estarás conmigo en el Paraíso”.

    Nótese la puntuación en esta traducción. Téngase en cuenta que en el original en griego koiné no hay puntuación alguna. De ahí que el contexto dicte la puntuación adecuada. En este caso, es interesante la inserción correcta de dos puntos luego de la palabra “hoy”. ¿Por qué? Porque el reino al cual alude el malhechor se halla en los cielos, pero el Paraíso al cual alude Jesús se hallará en el futuro (“estarás”) en la Tierra. Los judíos estaban bien al tanto de que había existido un Paraíso (del griego paradéisos, ‘jardín’, ‘parque’) en la Tierra, en la región de la Mesopotamia, llamado Edén, y los profetas del pasado tenían la esperanza de que un reino mesiánico restauraría todas las cosas. No obstante, los judíos apóstatas del tiempo de Jesús habían cambiado esta esperanza por anhelos de tipo político. Y por eso lo mataron, pues al no recibir de él lo que esperaban, es decir, la liberación por medios políticos del yugo romano, quedaron desilusionados. Este malhechor pudo captar el sentido de lo que Jesús le dijo: resucitaría y volvería a vivir cuando la Tierra fuera de nuevo un paraíso gracias al reino o gobierno celestial. Jesús no fue a ningún paraíso el día en que murió. De hecho, estuvo inconsciente, muerto, dejó de existir durante tres días, tal como se había profetizado siglos antes y como él mismo aseguró que ocurriría, luego de lo cual Dios le devolvería la vida mediante una resurrección (griego anástasis, ‘ponerse de pie [de nuevo]’). Por lo tanto, Jesús se refería a que en el futuro, cuando el reino o gobierno celestial mundial hiciera de nuevo de la Tierra un paraíso y acabara con el sistema político mundial actual (Daniel 2:44), este malhechor arrepentido sería traído de nuevo a la vida y estaría con él, en el sentido de que Jesús atendería, desde el cielo, todas sus necesidades aquí en la Tierra, administrada por el Reino de Dios con sede en los cielos (Mateo 6:9, 10; Apocalipsis 21:3, 4). De ahí que los dos puntos se coloquen de manera acertada luego de “hoy”. Otra manera de verterlo sería: “Hoy te digo con verdad que [en el futuro] estarás conmigo en el Paraíso [en la Tierra]”.

    Saludos desde Guatemala.

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    • Borgeano dice:

      Muchas gracias por tu comentario que viene a ilustrar de manera precisa lo que había quedado fuera de la entrada y que añade, como siempre, más capas de significado a lo que estamos tratando. Agradezco, también, el tiempo que has tomado para dejarnos un comentario tan bien justificado.

      Un fuerte abrazo y espero que podamos seguir disfrutando del lunfardo, entre otras cosas maravillosas que la cultura tiene para enriquecer nuestros días.

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  3. marcelo dice:

    PARECEY NO CREO EQUIVOCARME LA GENTE DE EDICIONES DEL JAZMIN SON TESTIGOS DE JEHOVA. NADA PERSONAL DE ESO SE TRATA LA DIVERCIDAD Y LA LIBERTAD DE PENSAMIENTO, DICHO ESTO Y SALIENDO DEL TEMA DEL LUNFARDO, AHORA QUE HAY TANTOS PAÑUELOS DE DIVERSOS COLORES NOTASTES QUE EN EL TANGO SIEMPRE EL MALTRATADO ES EL VARON??

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