Apuntes de salitre o la pasión a flor de piel

Hace unos pocos días he recibido, con no poco placer, el libro de María Jesús Beristain Apuntes de salitre, el cual había estado esperando con no pocas expectativas. Muchos de los que aquí pasan conocen a María por los escritos en su blog ; pero es muy diferente leer la obra de alguien de manera fragmentaria a tener todo un volumen con sus trabajos (en este caso, con sus poesía). Vamos, entonces, al libro en sí mismo.

 

Apunhtesdesalitre021

 

En una primera lectura veo que la mayor parte de los poemas de Beristain son, podría decirse, poemas de amor; pero eso sólo ocurre, como dije, en una primera lectura, la cual, como bien se sabe, sólo es apta para hacerse de una idea general de lo que tenemos entre manos. En una lectura posterior, más pausada, veo que si bien el eje central de los poemas son la visión romántica de un estado espiritual (ya vemos aquí que no podemos decir “poemas de amor”, con tanta simpleza) los versos de la poesía de Apuntes de salitre exceden la idea de un amor presente (presente y ausente al mismo tiempo y uno que ha brindado no pocas satisfacciones a la poeta). En estos poemas la evocación de aquella pasión no se convierte en lacrimógenos versos, sino en precisas metáforas de orgullosa vida; vida vivida (si se me permite la aliteración) con la misma pasión con que se ha amado. Los poemas de María Jesús Beristain son un ejemplo de pasión vital; de deseo de vivir a pesar de ya haber vivido algo (y bien, por fortuna). Esa pasión por la vida es la misma pasión que se siente en el amor y ambos términos pueden ser cambiados haciendo que todas las expresiones que así se obtienen son igualmente válidas: la pasión por la vida es la misma que la pasión del amor; la pasión del amor es la misma que la de la vida y aquí, en Apuntes de salitre encontramos la unión (como corresponde a toda poesía) en la síntesis metafórica: cada verso, desde el más romántico hasta el más sensual, nos remiten —aunque están escritos con un hombre en particular en la pluma de la poeta— con la misma intencionalidad, a la vida misma. Abro el libro al azar y leo:

 

Adagio

 

¡Cuánto musgo
detenido
llevo esta mañana
ensortijado
en las pestañas…!

 

Cada vez que intento esconderme
del adagio ardiente de tus manos
una música de algas extraviadas
me invade
y un terror deliciosísimo
me diluye,
abismal y diversa, entre tus dedos
de infinitos senderos…

 

 

Vale este poema como ejemplo de lo que digo. Si el poema sólo tuviese como destinatario a alguien en particular, no tendría más valor que el de una mera nota o carta en la que se establecería un diálogo privado; pero la poeta, a pesar de que parta de una subjetividad imposible de soslayar, habla de aquello que excede a lo meramente personal. Es entonces que Apuntes de salitre es una oda a la vida desde la pasión y con toda la pasión (y la sutileza) que la poeta puede volcar en una página. Valga, como otro ejemplo, este poema (y ustedes juzgarán a quién se lo escribe María Jesús Beristain o cuáles son los alcances de su poesía):

 

Pretil de piedra

 

Mira la piedra el poeta,
más allá se recuesta en el pretil
y saborea
la humedad de unos labios
en el silencio de las horas,
siesta de pétalos de seda
salvaje,
laberinto de sombras
ávidos lazos de sangre y sueños
cautivos
de un jardín sin dueño.

 

María Jesús Beristain

 

Apuntes de salitre puede leerse, entonces, como lo que es: un libro de poemas donde la autora nos invita acceder a lo más íntimo de sí (cada poema es hijo de una subjetividad insoslayable, ya lo dije); pero también puede (y creo que debe) leerse como un libro que nos abre las puertas a algo que va más allá. En mi caso encontré una pasión entre contenida y desbocada (¡vaya paradoja!) por la vida. ¿Qué encontrará cada uno de los otros lectores? Vaya uno a saberlo. Pero eso es lo bello de la poesía y de los libros: dialogamos en la lectura de cada verso, de cada página y, en ese sentido, cada poema de Apuntes de salitre es una charla que mantenemos con María Jesús Beristain y  con su pasión por la vida.

 

3 comentarios el “Apuntes de salitre o la pasión a flor de piel

  1. Y si además de leerla e interpretar sus poemas magistralmente como lo haces, la hubieras conocido en persona, te habrías enamorado de ella, de esa pasión que desprende y a la vez de esa delicada elegancia en su voz y en sus pasos. María es el paradigma de la belleza, dicha en toda la extensión de la palabra. El brillo en los ojos de la inocencia juvenil y el andar sereno de quien ha vivido la vida como bien dices.
    Maravillosa!

    Le gusta a 2 personas

  2. Así es, tal cual lo describes y amplifica Ana en su comentario.
    Un gran libro de una gran poetisa.
    ¡Enhorabuena! María Jesús, por el magnífico libro y por la brillante entrada de Roberto que hace justo honor a tus versos.

    Un abrazo

    Le gusta a 2 personas

  3. María Jesús es una grandísima poeta y su libro “Apuntes de salitre” es una auténtica joya. Gracias por esta estupenda reseña, Roberto.
    Un gran abrazo para ambos.

    Le gusta a 1 persona

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