La historia a nuestro lado

 

1940-2004

Hitler en París, Francia. 1940

 

Un paseador de perros pasea con su mascota por un campo tranquilo en Nueva Jersey, perdido en sus propios pensamientos bajo un cielo cubierto. Detrás de él, el fantasma de una vasta aeronave, consumida por el fuego, cae en picado a la Tierra. Con el maletín en la mano, un hombre de negocios habla por su teléfono móvil mientras camina por Berlín, a través del fantasma del muro que dividió la ciudad en dos durante casi 30 años. En París, una joven pareja se sienta leyendo los periódicos en una pared ante la famosa Torre Eiffel; sin saberlo, una aparición de Adolf Hitler se alza victoriosa junto a ellos después de que sus fuerzas de la Wehrmacht tomaran la capital francesa por la fuerza; y en las playas de Normandía, los fantasmas de los soldados que trajeron la libertad al continente recrean su atrevida invasión, saltando de su lancha de desembarco mientras una madre e hija buscan cangrejos en las aguas.

Estas imágenes combinan las fotografías de los lugares de hoy en día con los fantasmas de acontecimientos históricos trascendentales que sucedieron allí. Creadas por el fotógrafo Seth Taras, fueron la base de una campaña publicitaria de 2010 para History Channel, las que iban acompañadas del mensaje “Sepa dónde se encuentra”.

Seth Taras viajó por el mundo tomando sus fotografías desde el lugar exacto en que se capturaron los principales eventos históricos; y luego usó un software de edición de fotos para combinarlos con sus contrapartes antiguas.

 

Barcelona, estallido de la guerra civil, 1936

Barcelona, estallido de la guerra civil, 1936

 

Alguna vez, en este mismo sitio, hablé de lo que sentí cuando me encontré en la cima de una de las pirámides mayas de Tikal. A menudo, en situaciones parecidas me encuentro viendo lo que allí pasó hace tiempo (me permitiré una  breve anécdota personal: hace unos meses caminábamos por el centro de la ciudad con mi pareja y su hijo de quince años cuando pasamos por uno de los sitios particulares del centro histórico; allí, donde fue fusilado un luchador por la independencia de México. Le hice notar esto a este muchacho, el que se encogió levemente de hombros, como sus quince años casi lo obligaban a hacer. Pero yo, sumido en mi visión personal lo detuve. «No, no… mira. Aquí pararon a José Guadalupe Salto; mira, estaba aquí con los ojos vendados… Y aquí (corrí hasta adentrarme unos metros en la avenida) estaba el pelotón de fusilamiento… El Capitán que dio la orden estaría aquí, con la espada en posición…». Entonces vi en sus ojos una chispa de sorpresa o de maravilla. él vio lo que allí sucedió hace doscientos años; y supe que había logrado que alguien viera aquello que para mí es uno de los encantos añadidos en cada uno de los sitios que visito). Algo de eso, también, y a pesar de no conocer en persona los sitios fotografiados, sentí al recorrer este conjunto de fotos de Seth Taras. Aprender a ver la geografía más allá del tiempo es una pequeña maravilla a la que uno puede acceder con un poco de imaginación y otro tanto de historia.

Una galería con las fotos de Taras. Para ver las imágenes en mayor tamaño, hacer clic sobre una de ellas.

 

 

El delito de la lectura

Los fascismos temen, como todos bien sabemos. No hay nada más asustadizo que un fascista y, como bien nos lo señaló Bertold Brecht, no hay nada más peligroso («No hay nada más peligroso que un burgés asustado», dijo; y si cambiamos «burgués» por «fascista» la frase es igualmente válida). Encontré una prueba de esto en la siguiente imagen, la cual me llegó hace unos pocos días. En ella podemos ver un folio legal que dice:

«En registro efectuado por las fuerzas del Orden Público, en el domicilio de Paulino Martinez Taboada, le han sido encontradas dos tomos de “ASÍ HABLABA ZARATUSTRA” y manifestándome dicho Delegado que el expresado individuo se halla detenido en la Carcel de este partido á su disposición, le adjunto los expresados libros á los efectos procedentes.

                                                Acuseme recibo.
!!Viva España!!
Vigo 24 de Agosto de 1936
El comandante Militar.»

 

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Debo reconocer que sentí no poco placer al ver que los libros que tanto peligro entrañaban para las autoridades no eran otros que dos ejemplares de Así hablaba Zaratustra. También entiendo el carácter de su miedo, el cual no es otro que el miedo eterno de todo fascista: el miedo al pensamiento libre.

Esta fotografía me pareció toda una declaración de principios. Aún el resto de la página, la parte que se encuentra en blando, nos está diciendo algo.

 

Límites

 

Paul Klee - Adventure Ship

Paul Klee – Adventure Ship

 

Por la tarde fui al río para cuidar un poco la mercadería que estoy enviando por algunos arroyos y así poder volver a casa más tranquilo; cuando comenzó a llover con fuerza a nuestro alrededor; entonces desembarqué y me protegí, mientras vi al Rey que pasaba en su barcaza, descendiendo hacia el bajío para encontrarse con la Reina. No pude evitar pensar que había disminuido mi estima, aunque sea un poco, de un Rey que no era capaz de ordenar detenerse a la lluvia.

Samuel Pepys, Diario, 19 de julio de 1662.

Me encontré con esta estupenda cita de Samuel Pepys (quien fue un funcionario naval, político y célebre diarista británico.​ Es conocido sobre todo por el detallado diario privado que mantuvo entre 1660 y 1669, publicado más de cien años después de su muerte); la que me hizo ver que siempre hubo hombres que supieron poner las cosas en su lugar. Supongo que en pleno siglo XVII el Rey era el Rey y punto; pero en un destello de lucidez Pepys pudo ver al hombre detrás o debajo de toda esa suntuosidad; de toda la pompa y circunstancia. ¿Cuántos de nosotros aún sigue adornado a dioses menores sin poder ver debajo de todo ese ropaje al pequeño rey desnudo?

 

 

La monja que huyó para siempre

 

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Gary Brannan y Sarah Rees Jones examinando uno de los registros del arzobispo William Melton.  Fotografía: Universidad de York

 

Un equipo de historiadores medievales que investiga los archivos de la Universidad de York (Reino Unido) ha descubierto, casi por casualidad, la curiosa historia de Juana de Leeds: una monja del siglo XIV que fingió su propia muerte para escapar de su convento y poder disfrutar de una vida de «lujuria carnal». La historia ha sido develada gracias a una pequeña nota escrita en latín encontrada en uno de los dieciséis tomos donde se registraban los asuntos religiosos de York a partir de 1304.

El mensaje fue escrito por el arzobispo William Melton allá por 1318, e instaba a la religiosa a regresar al convento de St. Clement. «Adviertan a Juana de Leeds, monja de San Clement de York, que debe regresar a su casa», dice el texto. A su vez, el mensaje también indicaba que, según los rumores, la monja benedictina había caído en «el camino de la lujuria carnal» y había obviado su compromiso religioso con «imprudencia». Lo más curioso es que, siempre según los investigadores, la religiosa lo logró orquestando un plan digno de una película de Hollywood. En el mensaje escrito por el obispo se explica que, «con la ayuda de muchos cómplices y malhechores, creó con malicia un maniquí a la semejanza de su cuerpo» para «engañar a los fieles devotos» y «Ella tuvo la desvergüenza de procurar su falso entierro en un espacio sagrado para los religiosos del lugar».

 

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El volumen que detalla la historia de Juana de Leeds. Fotografía: Registro arzobispal de la Universidad de York.

Y siguen las notas del arzobispo: «De una manera astuta e infeliz, dándole la espalda a la decencia y al bien de la religión», la monja «pervirtió su camino de forma arrogante» y lo cambió por el de «la lujuria carnal, lejos de la pobreza y la obediencia tras haber roto sus votos y descartando el hábito religioso». «Ahora deambula fuera a pesar del peligro que supone para su alma y del escándalo que existe en toda la orden».

Al parecer, hubo un gran revuelo cuando se descubrió que la monja no había fallecido y que había abandonado el monasterio a cambio de una «vida de indecencia» en Beverley, a 30 millas de su convento. En ese momento, el arzobispo le exigió que regresara, indignado porque una mujer cristiana hubiera actuado de una forma tan «astuta y perversa».

Por último, los investigadores todavía no han logrado averiguar si esta monja descarriada fue devuelta al convento o no. Un dato que, según afirma la profesora Sarah Rees Jones, será casi imposible de averiguar. «Desafortunadamente, y aunque es muy frustrante, no sabemos qué pudo suceder con ella. Hay bastantes casos de monjes y monjas que abandonaron su monasterio y de los que no sabemos nada». Este curioso escándalo de la época ha sido encontrado durante el proyecto de digitalización de los registros guardados por William Melton, arzobispo de York desde 1317 hasta 1340.

Ya que nada podemos saber de lo que sucedió con la monjita en cuestión, cada uno puede terminar la historia como quiera, ya que todos los caminos se encuentran abiertos y todos ellos son casi igualmente posibles. Yo la dejo libre para siempre, pero no porque sea el final que más me guste a mí, sino porque es lo que ella quiso. Suelo desconfiar, también de los hombres encumbrados en las cúpulas religiosas (y tratándose de la edad media, pues ni hablar); así que esa indecencia tal vez no fuera tal. Tal vez la Juanita se enamoró de verdad y huyó por él o por ella. Tal vez tuvo tres, diez o cien amantes ¿Qué importa? En mi final ella se va para no volver y, mientras pasan los créditos en la pantalla de mi imaginación, suena una canción donde la voz de la misma Juana nos dice que sí, que valió la pena, hasta el último bendito segundo.

Curiosas imágenes encontradas en manuscritos medievales (I de IV)

Hace unos pocos días compré un ejemplar de la revista Arqueología, historia y viajes sobre el mundo medieval; cuyo artículo principal trata sobre el famoso Beato de Liébana; es decir, aquel manuscrito perdido titulado Comentario sobre el Apocalipsis. Pensé en subir una entrada al respecto de ese volumen y, mientras buscaba más información e imágenes, me topé con una buena cantidad de imágenes curiosas, raras o, incluso, vulgares, tomadas de varios textos manuscritos medievales. También por allí tengo unas notas dejadas por los copistas de aquellas épocas; así que decidí dejar la entrada sobre el Beato de Liébana para más adelante (mientras sigo buscando información) y, mientras tanto, compartiré esas imágenes curiosas. Como son muchas las subiré en entradas sucesivas a lo largo de los próximos días. Empecemos.

 

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BL Yates Thompson 8 f. 294r – Posiblemente del Breviario de Bar

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Pez andante de una Biblia inglesa del siglo XIII

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Zorros contra monos en una Biblia del siglo XIII

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Monje peleando contra algunos demonios con un palo –  Smithfield Decretals, c. 1300

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Caracol contra Caballero, de The Smithfield Decretals, Gregory IX, Toulouse, c. 1300. Las iluminaciones se agregaron unos cuarenta años más tarde en Londres.

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Conejos matando hombres – The Smithfield Decretals, c.1300

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Gatos contra conejos, personas sin cabeza y un león tocando el violín en el Breviario de Renaud de Bar, Francia, 1302-1303

 

Un maravilloso mapa interactivo de México en 1550

Imaginen tener la posibilidad de ver con sus propios ojos cómo era la vida cotidiana en la Colonia, cómo lucían las calles, las casas, las montañas del México en el siglo XVI. Hace unos meses se presentó un ambicioso proyecto cuyo objetivo principal fue recrear de forma digital un mapa de la Ciudad de México en 1550 y hacerlo interactivo para que las personas puedan navegar de una manera fascinante y sencilla por el siglo XVI. Basta poner el cursor sobre un plano para que aparezcan centenas de indicadores de color rojo distribuidos por el territorio de lo que alguna vez fue la capital de la Nueva España. Los visitantes tienen la oportunidad de escoger lo qué quieren saber, y con sólo un clic en la región de su interés pueden enterarse de qué es lo que pasaba allí y cuál es su valor histórico. Además de lo anterior, este mapa digital contiene una antología en video de las leyendas del Centro Histórico de la Ciudad de México, que se generó en gran parte gracias a la contribución de un grupo de estudiantes de la Universidad Iberoamericana, quienes se dieron a la tarea de recopilar relatos prehispánicos.

 

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Cabe destacar que este proyecto nació cuando la connotada especialista Lili Díaz vino a México en 1997. En su viaje, la Doctora tuvo la inquietud de digitalizar un mapa que encontró de la Colonia. Sin embargo, como la tecnología para lograr esto todavía no estaba desarrollada, la geóloga buscó asistencia en distintos recintos educativos del mundo y encontró ayuda en la Universidad de Helsinki. Tras varios años de investigación, fundó Map of México 1550 un proyecto que se logró gracias a la intervención de diversas disciplinas científicas. Por otro lado, es importante mencionar que el mapa original que se usó proviene de la primera mitad del siglo XVI y su ejecución se le atribuye a Alonso de Santa Cruz, un cartógrafo que trabajaba para Carlos V. Por su formato, similar a un códice, muchos especialistas sugieren que en este documento intervinieron algunos indígenas, lo que lo hace único en el mundo.

 

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Aunque el mapa original se conserva en Suecia, hay una copia en el Museo de la Ciudad de México para que cualquier persona que así lo desee pueda ver el plano «en vivo».  Algunas de las cosas que pueden encontrarse en este estupendo trabajo: la llegada de la Santa Inquisición a la capital, el origen de los topónimos de distintas poblaciones, el significado de algunos objetos encontrados por los arqueólogos y la fundación de varias iglesias, por sólo mencionar algo de todo este asombroso universo que nos presenta.

El mapa, aquí.

 

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Listas de compras y errores de genios

Cuando el Museo de Arte de Seattle presentó una exhibición de los primeros dibujos de Miguel Ángel en 2009, éstos incluían tres menús que el escultor había garabateado en el reverso de un sobre en 1518: listas de compras para un sirviente.

 

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El crítico Steve Duin explicó: «Debido a que el sirviente que estaba enviando al mercado era analfabeto, Michelangelo ilustró las listas de compras: un arenque, tortelli, dos sopas de hinojo, cuatro anchoas y un cuarto de vino áspero. Con prisa (y añadiendo detalles que hoy nos resultan exquisitos) dibujó a un lado caricaturas con pluma y tinta».

En una lista similar, perteneciente a Galileo Galilei, puede encontrarse, junto a implementos para un experimento de óptica, cosas como arroz, pimienta y azúcar. Sin duda, una breve lista de compras de Galileo, similar a la que hace cualquiera de nosotros para no olvidar lo que debemos traer del mercado.

 

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Por último, y como un añadido extra, ya que estamos hablando de manuscritos de personajes famosos, una curiosidad: Un el manuscrito de 1490 escrito por Leonardo da Vinci donde éste enumera sucesivas duplicaciones de 2 pero donde hay un error de cálculo, cuando equivoca 2¹³ como 8092 (cuando en realidad el resultado es 8192). «Es inconfundible que es un error de cálculo de Leonardo y no de algunos copistas descuidados, ya que se encontró en el manuscrito original del propio Da Vinci», señala el informático de la Universidad de Gante Peter Dawyndt. Agregué una pequeña flecha señalando el error; quien quiera acercarse a un análisis de los errores de Leonardo, puede ir aquí.

 

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