A viajar sin temor

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Mi querida Danioska me pasó este mapa hace cosa de un mes, pero me demoré en escribir la entrada por la falta de datos, eso hasta que ayer, al fin, encontré algo. Allí vamos:
Este mapa de la “Tierra de la Ternura” fue ideado por la noble francesa Madeleine de Scudéry, para su novia Clelia, en 1653. (Pueden acceder al mapa en mayor tamaño en este sitio) Aquí podemos ver por qué es tan difícil mantener una relación ¡encontrar el curso correcto es casi imposible! Una pareja que comienza su relación en Nueva Amistad, en la parte inferior, puede tomar cualquiera de las cuatro caminos que se abren frene a sí. Dos de ellos se mantienen cerca del Río de inclinación: Uno de ellos pasa por Complacencia, Sumisión, Pequeños Cuidados, Asiduidad, Prontitud, Grandes Servicios, Sensibilidad, Ternura, Obediencia y Amistad Constante para llegar a “Licitación por Reconocimiento” (ustedes disculparán mi torpe traducción; si alguien quiere corregirme le estaré más que agradecido). Continúo: El otro camino atraviesa Gran Espíritu, Versos Agradables, Carta Galante, Carta Amorosa, Sinceridad, Gran Corazón, Honestidad, Generosidad, Exactitud, Respeto y Bondad para llegar a “Sobreestimación“. Pero hay otros dos caminos más peligrosos: Uno pasa a través de Indiscretion, Perfidia, Injurias, y Travesuras para terminar en el Mar de la Enemistad; El otro pasa a través de Negligencia, Desigualdad, Tibieza, Ligereza y Olvido para llegar al Lago de la Indiferencia. Pero para aquellos amantes que anden lo suficiente puede esperarlos un resultado feliz más allá de El Mar Peligroso, alcanzando las Tierras Desconocidas.

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Aún peor es esta visión, el “Mapa o Carta del Camino del Amor, y Puerto del Matrimonio” (pueden verlo mejor en este sitio) publicado por “T.P. Hidrografista, a su Majestad Hymen, y al Príncipe Cupido”, en 1772. El viajero tiene que encontrar el camino desde el Mar de la Vida Común a la izquierda, hasta el Puerto de la Felicidad y la Tierra de la Promesa, a la derecha, y la única manera de llegar es por el Puerto de Matrimonio, en el que se esconden las Arenas del Dominio Femenino y el desastroso Remolino del Adulterio. La explicación en la parte inferior del mapa describe el curso traidor:
Desde el Mar de la Vida Común entramos en el Camino del Amor por el Estrecho del Ciego. Nos dirigimos primero a Dinero, Lujuria y, a veces, a Virtud; pero muchos buques se pierden en el Remolino de Belleza. Desde este camino hay muchos puntos de navegación, sin embargo, algunos navegantes ni siquiera se dirigen a través de estos y amarran en Arroyo del Sueño Rápido. Los que siguen llegan a la Ceremonia del Cabo, pasan al Puerto de Matrimonio a través del Estrecho de Fruición y llegan al Cabo Éxtasis. Se debe tener cuidado de mantenerse inmóvil a estribor para que no caer sobre las rocas hundidas que se mezclan con el Cabo del Arrepentimiento; un buen piloto también se mantendrá alejado de las Rocas de Los Celos. Algunos, al fin, han pasado el Estrecho Placentero (entre el Cabo Fidelidad y el Cabo del Sentido Común) y han llegado a salvo a Puerto Felicidad,
El mapa proporciona un consejo general: “Tu Virtud debe ser tu Piloto; Tu Compás, la Prudencia; la Paz, tu Mar; Tu Ancla, la Esperanza; Tu edad, tu Estiba; Tu Amor; tu Verdadero Curso, puesto aun así, bajo constante prueba. Tu Lastre, El Sentido; y la Razón pura, el Blanco de Tus Miradas”.

¡Buenas singladuras, navegantes!

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Padres eran los de antes

May Pierstorff

May Pierstorff

Cuando May Pierstorff, de 5 años, pidió visitar a su abuela, sus padres no tenían problema en enviarla, pero eran renuentes a comprar un billete de tren, así que la enviaron por correo.

El 19 de febrero de 1914, los padres de May se presentaron en la oficina de correos en Grangeville, Idaho, y propusieron enviar un paquete postal a Lewiston, a unas 75 millas de distancia (unos 120 kilómetros). El empleado del correo encontró que el “paquete” estaba justo debajo del límite de peso de 50 libras, por lo que dio un guiño al plan paterno y clasificó a la pequeña May como un bebé pollito; entonces adjuntó 53 centavos en sellos a su abrigo. May pasó todo el viaje en el compartimiento del correo del tren y fue entregada a sus abuelos en Lewiston por el empleado de correo Leonard Mochel.

Ay… ya los veo diciendo que esto es todo un invento mío o que me creo cualquier cosa que leo por ahí. Pues bien, como siempre, verifiqué la información y encontré que es fidedigna. En el artículo Precious Packages – America’s Parcel Post Service (Paquetes Preciosos – Servicio de Correos de América) del National Postal Museum pueden chequearlo por ustedes mismos.

Lo dicho: ¡Padres eran los de antes!

Contra la inmortalidad

inmortalidad
Últimamente he visto la aparición de algunos artículos científicos o pseudocientíficos que cantan loas a un posible próxima logro científico: la inmortalidad. Se supone que estamos cerca de vencer a la muerte y que por lo tanto la inmortalidad está a la vuelta de la esquina. Y no puedo menos que preguntarme algunas cosas:

• ¿Es nuestra vida digna de ser vivida por toda la eternidad? ¿Tan importante es lo que hacemos a diario como para querer hacerlo por los siglos de los siglos?

• Como siempre, los mitos nos enseñan algo y en este caso podemos recordar varias historias al respecto; en general todas ellas nos recuerdan que todo beneficio tiene su contraparte, que nada es perfecto; y cuando los mitos tocan el tema de la inmortalidad siempre el personaje se olvida de algo importante: pedir, también, la eterna juventud. Estos artículos nada dicen de eso ¿Entonces nos darán la inmortalidad pero seguiremos envejeciendo? No le veo el negocio por allí.

• Considerando que la desigualdad ha sido la moneda corriente a lo largo de toda la historia humana, es muy probable que quienes accedan primero a este beneficio sean los ricos y poderosos ¿Están seguros, entonces, que quieren vivir para siempre en un mundo donde gente como Donald Trump, Carlos Slim, Kim Jong-un, el Rey Juan Carlos o Adam Sandler sean inmortales?

Sencillez engañosa

Voy a ser breve: amo a Grant Snider y a sus cómics breves, profundos y elocuentes. Snider es un dibujante que aúna sencillez de trazos con profundidad temática y sus historietas son breves. Aunque en ellas trata los más variados temas, siempre nos deja rumiando un poco más el alcance de su significado, lo cual iguala a estas pequeñas obras con otras como pueden ser las reconocidas en la gran literatura. Claro está, no estoy diciendo que una historieta de Grant Snider tiene la misma categoría que La guerra y la paz de Tolstoi; sólo digo que en, general, la obra es mayor que la mera página que la contiene.
Unos ejemplos y el enlace a su sitio oficial, el cual recomiendo fervorosamente (quienes no sepan inglés no deben preocuparse mucho, como todo lo de Snider éste es simple y pueden ayudarse con un traductor en línea ¡Tal vez sea una buena puerta para comenzar!). Para ver las imágenes en mayor tamaño hacer clic sobre una de ellas. La página oficial de Grant Snider, aquí.

No todos los caminos conducen a Roma

Me gustan los mapas. Mucho (en este mismo sitio hay varias entradas en las que hablo de ellos. Dejaré un enlace más abajo). Cada tanto encuentro alguno que me hace el día por algún motivo particular. En este caso encontré este mapa típico de mediados del siglo XIX, donde se creaban muchos de estos mapas como diversión. El autor es C. Wiltberger, quien creó este mapa alegórico de la templanza en 1838. El objetivo es llegar desde el Océano del Apetito Animal en el oeste hasta el Océano de la Eternidad en el este. (Pueden ver el mapa en mayor tamaño aquí).

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En un primer momento uno piensa que sería bastante natural investigar las Islas Indulgencia y de la Generosidad, pero esto te llevará a la Isla de la Compañía del Mal, y una vez que hayas atravesado la Trampa del Diablo tendrás que navegar por el Mar de la Intemperancia, con sus islas del Asesinato, del Hurto y de la Pelea. Más allá del Gran Golfo de la Miseria se encuentra el Mar de la Angustia, que te llevará a la Isla del Suicidio (y su capital, la combustión espontánea).

El sur aparenta ser un buen plan, con sus Lagos de Vino, Cerveza, Ron o Whisky; pero para ello hay que atravesar las tierras del Falso Placer, la Falsa Seguridad o las Falsas Esperanzas, lo cual no parece una buena idea.

Creo que el mejor plan es dirigirse hacia el norte y entrar en el Río de Agua Fría en Isla Esperanza. Luego tomar hacia el sur, hacer una parada en Cultureville (Villacultura) y seguir hacia el Monte la Ciencia. El Camino sigue hacia el Mar de la Templanza y luego dirige hacia el norte a través de la salida de la Edad Antigua, bordeando la tierra de la Plenitud (Cuidado con el golfo de las promesas rotas; incluso en esta última etapa, puede llevarte directamente al punto de la desesperación).

Mi parte favorita: Poverty Island (Isla Pobreza), la que tiene un puerto llamado Nosupper (Sincena).

Desconozco cómo era que se promovían o vendían estos mapas en aquellos tiempos y qué tanto se divertían las personas con ellos. Por mi parte me encantaría tener uno de verdad en mis manos y revisarlo cada tanto sintiéndome un Livingston momentáneo.

De una vieja entrada en este blog: El mapa del corazón.

Hay que pasar el invierno…

Los primeros hombres que pasaron el invierno en la Antártida estaban tan desesperados por un poco de compañía femenina que organizaron un “concurso de belleza” entre las ilustraciones de unas revistas de París. Bloqueado por el hielo en el Mar de Bellingshausen, en 1898, los hombres de la nave de investigación belga Bélgica numeraron 464 fotos de revistas “que ilustra las mujeres famoso por gracias de la forma y manera, y la notoriedad pública” y cada uno de los miembros del grupo eligió a la mujer “más adecuada para su bienestar, felicidad”, etc. También entregaban un “premio honorífico” a la mujer más bella:

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Se dice que hidrógrafo Georges Lecointe, “Ministro de la Tierra de mujeres hermosas,” planeó enviar los premios a las mujeres mismas cuando el barco llegara a puerto. No se sabe si esto ocurrió, ya que “La presentación de los premios está condicionada a la posterior aparición de la mujer ante la comisión para exhibir las partes para las que ha sido emitidos por votación, no para un nuevo examen, sino para obtener una fotografía oficial.”

(From Cook’s Through the First Antarctic Night, 1898-1899: A Narrative of the Voyage of the “Belgica” Among Newly Discovered Lands and Over an Unknown Sea about the South Pole).

Se imaginarán que no pude menos que ponerme a estudiar las tablas anteriores con no poca curiosidad; y la verdad es que pueden encontrarse varias cosas interesantes allí. Por un lado las categorías, por otro, las mujeres premiadas, de las cuales sólo disponemos, lamentablemente, un número. Veo que la 88 salió segunda en tres categorías, al igual que la 217; mientras que la 212 salió primera en dos categorías ¡Interesante incógnita! ¿Qué hacer? Jugar a ciegas es complicado. ¿Es mejor elegir a una que fue elegida en la primera posición sólo una vez o una que fue elegida segunda en tres oportunidades? La 88 parece tener bellos ojos, boca (diablos, me hace acordar a alguien) y un “irreprochable carácter” (¿Cómo podían saberlo con sólo una foto? Ay, señor, lo que logra la soledad…) mientras que la 217 llevaba ventaja con un buen par de piernas (“Les jambes”, la única categoría detallada en francés), manos y en “pose plástica”, lo cual tampoco es determinante; y la incógnita continúa.

Por cierto, otra duda secundaria que me surge, ante la más que probable burla por parte del colectivo femenino, es pensar qué es lo que haría un grupo de señoras y señoritas varadas ocho meses en la Antártida con un montón de revistas Men´s Health a su disposición…

 

Cuestión de estilo.

lawyer

El Juez Arthur Gilbert, del Tribunal de Apelaciones de California, considera que la papelería legal podría ser más interesante si se escribiera en los estilos de autores famosos. Propuso, con impecable humor, algunos ejemplos (las traducciones son mías, así que disculpen la osadía):

Ernest Hemingway:

Estaba ocupado e inconmovible. Miré por la ventana en la que el viento movía la parte superior de los árboles y muy por debajo, la calle, blanca de luz de sol, y los coches avanzando poco a poco. Pude sentir que aquí no había nada bueno, no había nada que uno pudiera hacer. Pilar, mi secretaria, me miró y sus ojos me dijeron que esto era tan malo como cuando los toros corren hacia ti y no hay ningún lugar para subir y tú sabes que vas a ser pisoteado pero sabes que hasta que lo hagan se puede vivir una buena vida, una vida corta, pero feliz. Y cuando le pregunté sobre el archivo me dijo: “¿Qué archivo, inglés?” Yo sabía que los toros estaban sueltos y no había ningún sitio donde ir; no hubo ayer, no habría mañana, pero eso fue entonces y ahora estamos aquí, Señoría. Hubo un tiempo en que todo era bueno, pero ahora es un momento en el que todo es malo y puede que alguna vez sea bueno otra vez, y si no se puede, es una jodida lástima.

T.S. Eliot:

Treinta días para responder.
Ha sido el mes más cruel.
Muerte, decadencia agonizante, una descripción adecuada.
Mi cerebro, seco, ahora no resplandece,
El solicitante, después de haber sido anestesiado sobre una mesa
Esperó la respuesta.
Pido alivio,
No con una explosión, sino con un gemido.

James Joyce:

El tiempo está OhayúdameDios creptando YodijeSíohsísísísísísísí! necesito alivio ahoradesdeignominioso defecto por defecto la culpa-d de toda culpa es mía ohayúdameelatrapadoenelprocedimiento. Alivio.

William Faulkner:

Benji había tomado el archivo y se fue con él a lo largo de la cerca y lo perdió a través de los espacios en la cerca donde las flores se arrugan. Eso es lo que dijeron. Empecé a llorar. Caddie, que olía como los árboles, y Quentin, que sólo olía, llegaron a encontrar el archivo, pero no gemí hasta que madre gritó a Dilsey por traerme un pastel barato de la tienda. Dilsey me llevó a la cama. Quentin dijo a Caddy que tuvo que responder. Tenía que encontrar el archivo. Caddy no sabía que Benji había tomado el archivo y Benji no podía saber que había tomado el archivo, ya que esto está escrito desde el punto de vista de Benji, cuyo coeficiente intelectual es de 17.