Amenazas innecesarias

 

El alcance del pensamiento posmoderno ha tenido y tiene consecuencias que van más allá de lo meramente anecdótico. Que un trasnochado juegue con la idea de que la Tierra es plana y que hay una conspiración de todos los científicos del mundo para decir lo contrario mueve a risa y no va más allá de eso. Cuando el trasnochado en cuestión se sube a un avión o a un barco éstos navegarán como corresponde, considerando a la Tierra como una esfera y listo, se acabó el problema (al igual que sucede cuando el trasnochado usa el GPS de su teléfono móvil, sin ir más lejos).

Pero el pensamiento posmoderno (sé que esto es una contradicción en los términos, pero permítanmelo y sigamos avanzando) no siempre es tan inocuo. Encontré esto hace unos días y, si bien no pude confirmar la fuente, nada me hace suponer una noticia falsa (aun así, hay muchos otros casos que corroboran la misma conducta en otras muchas personas):

 

Vacunas

 

El diario Perfil de Argentina, tituló así un importante artículo sobre el tema: «Los “antivacunas”, una de las más grandes amenazas para la Humanidad en 2019» a lo que se agrega el subtitulo: «La OMS ubicó a las personas que se niegan a vacunarse o vacunar a sus hijos como uno de los máximos desafíos, junto a la lucha contra enfermedades como el ébola o el sida». El diario El País, de España, hasta tiene una etiqueta donde pueden seguirse este tipo de noticias. pueden acceder aquí y ver los títulos por ustedes mismos.

El pensamiento posmoderno, entonces, ya deja de ser gracioso para pasar a ser un problema. Esta forma de antipensamiento (ahora sí, llamémoslo como corresponde) no merece el más mínimo respeto y debe ser atacado con firmeza en cualquier ámbito que se presente. Éste de los antivacunas es sólo uno de ellos; tal vez parezca el más nocivo por sus efectos inmediatos; pero a largo plazo es probable que toda expresión de este antipensamiento sea igual de peligrosa. La ignorancia siempre lo es.