De tal palo…

Soledad en el bosque

Me encantó este cartón o historieta que me pasó mi hija desde la otra cara del planeta. En eso salió igualita al padre: ambos creemos que si ser un animal social es reunirse para hablar estupideces, para emborracharse por deporte o para discutir naderías con tono de pseudocientífico que acaba de caerse por las escaleras, pasamos de largo hasta la próxima estación. En lugar de frasecitas adocenadas y políticamente correctas, preferimos aquellas palabras de Emile Cioran que de tan certeras les caen pesadas al noventa por ciento de la población: Cualquier persona inteligente o decente odia a la mitad de sus contemporáneos.