Esos atorrantes

 

Bansky
Bansky

Estoy en una reunión con algunos amigos, de esos que siempre están por ahí, de los que nunca fallan; de esos que aparecen cuando les da la gana y se quedan mientras se les antoje. Yo los dejo deambular libremente por donde quieran. En general suelen dejar todo desordenado, pero no creo que nadie quisiera la pulcritud si ello implicara su ausencia.

—La ética es la mujer más guapa del universo.  —Dice José mientras mezcla las cartas, sonríe con picardía y comienza a jugar un solitario sobre la cama.

—La moral se esgrime cuando se está en la oposición; la política, cuando se ha obtenido el poder. —Le sale al encuentro José Luis mientras se prueba mis camisas y luego las deja tiradas en el piso.

—Me someto a la ética, pero no comprendo por qué es más glorioso bombardear una ciudad sitiada que asesinar a alguien a hachazos. —Dice Fiódor mientras calienta un sándwich de sobre la estufa y deja el piso lleno de migas.

Yo no digo nada y me limito a recostarme en lo que queda libre de la cama mientras le robo la mitad del sándwich a Fiódor y le subo el volumen a Saint-Saëns y su Danse macabre.

 

Nota: las citas corresponden, en orden, a José Saramago, José Luis López Aranguren y Fiódor Dostoievsky. Saint Säens no dijo nada pero prometió volver a aparecer pronto.