Los hombres invisibles.

ÁfricaEn un artículo publicado el 24 de este mes en el diario argentino Página/12, el filósofo Jose Pablo Feinmann ilustró su texto con un acápite que no me dejó indiferente y que no pude evitar relacionarlo con un artículo de Amnistía Internacional que leí hace unos minutos. El acápite es el siguiente:

“Sartre les habla a los europeos. Ya no somos el sujeto del razonamiento –les dice–, somos el objeto. Europa es objeto. El sujeto mora en las colonias. En el lenguaje y en la praxis revolucionaria de los colonizados. Ahí está, ahora, el humanismo. Ahí, ahora, se escribe la ‘historia del hombre’.”

El texto de Sartre al que se hace referencia es el que el filósofo francés escribiera en 1961 como prólogo para el libro del filósofo nacido en Martinica (en aquel momento colonia francesa) Franz Fanon Los condenados de la tierra. Y en él dice cosas como las que siguen: “Ustedes (les dice a sus coterráneos), tan liberales, tan humanos, que llevan al preciosismo el amor por la cultura, parecen olvidar que tienen colonias y que allí se asesina en su nombre”. Sigo: “Hay que afrontar un espectáculo inesperado: el ‘striptease’ de nuestro humanismo. Helo aquí desnudo y nada hermoso: no era sino una ideología mentirosa: la exquisita justificación del pillaje”. Sigo: “El europeo no ha podido hacerse hombre sino fabricando esclavos y monstruos”. Más: “Nuestras víctimas nos conocen por sus heridas y por sus cadenas: eso hace irrefutable su testimonio. Basta que nos muestren lo que hemos hecho de ellas para que conozcamos lo que hemos hecho de nosotros mismos”. Y por fin: “Es el fin, como verán ustedes: Europa hace agua por todas partes. ¿Qué ha sucedido? Simplemente, que éramos los sujetos de la historia y ahora somos sus objetos”.

En el artículo de Amnistía Internacional se lee que, en lo que va del año ya han muerto más de 1600 africanos en el Mar Mediterráneo y sólo a lo largo de la semana pasada la cifra fue de 1100. Kate Allen, Directora de Amnistía Internacional Reino Unido, acotó: “El equivalente a cinco aviones de pasajeros llenos de gente se hundió el fin de semana pasado, y estamos sólo a inicios del verano. De haber sido turistas, en vez de migrantes, imaginen la reacción.” Alguien en Twitter dijo algo parecido, pero de manera más concisa y certera: “El impacto de 1000 muertos en el Titanic nos dura 100 años. Mil muertos en un barco patera un fin de semana. Tenemos neuronas clasistas.”

Europa, hoy, es el objeto de la historia, los sujetos están en la periferia. Europa ha vivido y crecido alimentándose (y sigue haciéndolo) de esa periferia; de África y de América. Lo menos que pueden hacer es demostrar algo de humanidad; algo de empatía con el resto de la gente que habita este mundo y que tiene tanto derecho a habitarlo y subsistir dignamente como ellos.

Nota: El libro de Franz Fanon fue publicado en 1961, en aquel momento los Estados Unidos se estaban consolidando como potencia mundial, pero no era lo que es hoy: la potencia hegemónica; así que eso que Sartre le decía a los europeos “Ustedes […] parecen olvidar que tienen colonias y que allí se asesina en su nombre.” Hoy habría que decírselos, también, a los Estados Unidos. Toda potencia colonizadora es responsable por las desigualdades económicas y sociales y, por ende, humanitarias. Nadie es inocente.