Pequeña guía para políticos modernos

 

Franklin Delano Roosevelt

A veces parece que los políticos no saben leer la historia o que hacen caso omiso de ella. Eso no es cierto, claro; en líneas generales los políticos saben bien lo que hacen y por qué lo hacen; sólo es que no les conviene recordar a este o a aquel político anterior que dijo aquellas cosas tan incómodas y que incluyen términos como igualdad, humanidad, justicia, etc.

Un ejemplo es el de Franklin Delano Roosevelt; quien dijo aquello de «La prueba de nuestro progreso no es si añadimos más a la abundancia de aquellos que tienen mucho; es si proporcionamos suficiente a aquellos que tienen demasiado poco».

¿Se imaginan a Trump leyendo estas palabras? Trump y muchos otros de diversas latitudes para quienes, si bien Roosevelt no fue un antecesor directo, no pueden decir que esas palabras no les caigan como anillo al dedo, según el saber popular.

Y si algún político contemporáneo quisiera argumentar al respecto con posturas neoliberales o alguna patraña similar, no estaría mal recordarle esas otras palabras del mismo Roosevelt que también tienen forma circular; es decir de anillo más que adecuado para el dedo de la dama o del caballero:

«Aquellos que tratan de establecer sistemas de gobierno basados en la reglamentación de todos los seres humanos por un puñado de gobernantes individuales… llaman a esto un “nuevo orden”. Pues no es nuevo y no es orden».

Hasta que les toca

 

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Cada uno tiene sus temas recurrentes, eso es algo tan claro como inevitable. En este sitio tal vez uno de los que se toca con mayor asiduidad es el tema del otro. Por una parte creo que es fundamental entenderlo para que esta idea sea el cimiento de lo que podríamos entender por civilización (a esto que tenemos entre manos también lo llamamos de esa manera, aunque deberíamos ser un poco más sinceros y reconocer que parece más un gesto de buena voluntad que una realidad patente); por otra parte, no deja de causarme asombro y pesar ver como ese concepto es pisoteado una y otra vez desde casi todos los ángulos posibles. Casi nadie escapa a esta Luz veladafaceta humana; tal vez y únicamente —y aquí voy a caer otra vez en la paradoja del lenguaje— ciertos humanistas son los que se adentran en este terreno y ponen en sintonía el acto y el pensamiento. Una de esas personas —Isabel F. Bernaldo de Quirós—, es una habitual de este sitio y muchos la conocerán por el maravilloso material que nos comparte en su sitio Apalabrando los días.

Hace unos días, y en referencia a una entrada donde hablé sobre cómo los medios suelen mostrar las noticias según el carácter y posición de quien corresponda (ya sea un país o una persona), Isabel me dejó un estupendo texto; un poema perteneciente a su libro Luz velada (el cual pueden encontrar aquí) que sintetiza con dolorosa belleza lo que significa ver al otro como lo que es: una parte de nuestro ser puesto en otro cuerpo y que nos mira a nosotros como lo que somos: un otro que no es diferente, sino complementario. La mirada de Isabel es tan precisa que no creo que nadie pueda leer el poema sin sentirse identificado con él; e Isabel también nos recuerda, con algunas reminiscencias bretchianas, que todos podemos ser ese que se encuentra del otro lado; del lado del dolor o del pesar y que no es necesario (ni ético) esperar a que eso suceda para comprender que el dolor de uno es el dolor de todos.

He aquí, entonces, a Isabel F. Bernardo de Quirós, a quien agradezco que me permitiera reproducir su poema en este sitio:

“Hasta que les toca”

Cuando la muerte afecta a otros
la enfermedad la tienen otros
el hambre es desgracia de otros
y la violencia aniquila a otros.

Cuando la lava sepulta los pueblos de otros
la marea la tierra de otros
el suelo atrapa la vida de otros
y el viento se lleva la vida de otros…

Para los unos
-que no son los otros-
la muerte es un ente lejano
la enfermedad no es para tanto
el hambre ni se imagina
la violencia es aventura en la pantalla
y la naturaleza airada, un ¡ah! Sorprendido
arrancado al fugaz espanto.
Hasta que les toca.

Por ellas

mujer 01

He aquí una idea simple y poderosa: la campaña de la ONU Mujeres hecha por medio de verdaderas búsquedas sugeridas en función de autocompletado de Google. El creador de la campaña, Christopher Hunt, director de arte de Ogilvy & Mather Dubai, ofrece este resumen : “Esta campaña utiliza el motor de búsqueda más popular del mundo (Google) para mostrar cómo la desigualdad de género es un problema mundial. Los anuncios muestran los resultados de las búsquedas genuinas, destacando las opiniones populares de toda la World Wide Web. ” La letra pequeña de cada anuncio dice “Search Google actual en 09/03/13. ” Mientras que los usuarios de Google en diferentes países pueden obtener resultados diferentes, una prueba rápida muestra que varios de estos términos sugeridos sin duda vienen de las búsquedas estadounidenses. Desde su creación, el autocompletado se ha convertido en un dispositivo popular para el debate social. Este tipo de anuncios sin duda, hace lugar a profundas cuestiones sociales, dignas de ser compartidas y de ser discutidas en todos los ámbitos posibles. Es desalentador que tanta gente, a lo largo y ancho de  todo el mundo, comparta estas opiniones; por eso mismo, estas campañas sólo serán útiles en la medida de que cada uno de nosotros, como miembro integral de la comunidad, ponga manos a la obra y trabaje, repito, en todos los ámbitos en que le sea posible.