Entretejiendo laberintos

Remedios Varo

Remedios Varo

“Las personas con respeto hacia sí mismas exhiben cierta dureza, una especie de valor moral; muestran lo que una vez se llamó «carácter», una cualidad que, aunque aprobada en abstracto, algunas veces pierde terreno ante otras virtudes más instantáneamente negociables… Sin embargo, el carácter —la disposición de aceptar responsabilidad por la propia vida— es la fuente de donde brota el respeto hacia uno mismo”. Dijo Joan Didion en Slouching Towards Bethlehem: Essays; y no puedo menos que enlazar a esa cita con esta otra de Friedrich Nietzsche: “Los hombres más inteligentes, como los más fuertes, encuentran su felicidad donde otros sólo encontrarían desastre: en el laberinto… su deleite es en el dominio de sí mismos… Consideran una tarea difícil como un privilegio; es para ellos una recreación para jugar con cargas que aplastarían a todos los demás”.

¿Y qué carga más pesada para el hombre de hoy que responsabilidad por la propia vida? Con tan solo la posibilidad atisbar lo que eso significa y de tomar conciencia de ello ya muchos saldrían corriendo a la iglesia más cercana. Por suerte ese camino siempre queda para el otro lado…