Para bajar a un pozo de estrellas

estrellitas

Elementos necesarios:
Un espejo, un sitio descubierto (puede ser una azotea); una noche oscura y estrellada.

Instrucciones:

  1. Se toma el espejo y se sube a la azotea.
  2. Se pone el espejo boca arriba.
  3. Se tiende uno al lado del espejo.
  4. Se acerca la cabeza al espejo, pero no demasiado: sólo lo suficiente para ver las estrellas allá al fondo.
  5. Se mira con atención la más cercana, hasta poder calcular con exactitud a qué distancia está; luego se cierran los ojos.
  6. Se lleva despacio un pie hacia la estrella: después de tocarla hay que asegurarse de que se ha asentado bien el pie.
  7. Asiéndose con una mano del borde del pozo, se busca con el otro pie una nueva estrella, y se la pisa con firmeza.
  8. Se busca con la mano libre otra estrella, y se la encierra con la palma.
  9. Se suelta entonces la boca del pozo y se busca con la otra mano una estrella más. Al encontrarla y sujetarla, se mueve el pie que había pisado la primera. Así, descolgándose de estrella en estrella, se continúa hasta llegar al fondo del pozo.
  10. Para salir del pozo se tapa el espejo con la mano y se abren los ojos.

Éste breve cuento de Marcial Souto fue publicado, si mal no recuerdo, en la revista Hum® en la década del 80 y luego editado en el libro de relatos que lleva el mismo nombre. Recordé el relato mientras observaba unas fotos de astronomía y también recordé que Para bajar a un pozo de estrellas es uno de los más de seiscientos libros que «desaparecieron» mientras estaba fuera de Argentina. Cuando pienso en ellos sólo espero que quien se los haya llevado al menos les esté dando un buen uso. Si tuviese esa certeza me sentiría menos molesto.