La función del texto.

Ortega y Gasset

José Ortega y Gasset

Cuando se lee mucho y se piensa poco, el libro es un instrumento terriblemente eficaz para la falsificación de la vida humana: “Confiando los hombres en lo escrito, creerán hacerse cargo de las ideas, siendo así que las toman por de fuera, gracias a señales externas, y no desde dentro, por sí mismos… Atestados de presuntos conocimientos, que no han adquirido de verdad, se creerán aptos para juzgar de todo cuando, en rigor, no saben nada y, además, serán inaguantables porque, en vez de ser sabios, como se supone, serán sólo cargamentos de frases.”

José Ortega y Gasset. La misión del bibliotecario (1935)

Quienes consideramos a los libros como objetos cercanos a lo sagrado, no debemos olvidar que éstos, en sí, no son más que medios; medios para el disfrute, sin duda; pero también, y sobre todo, medios para elevarnos sobre la mera animalidad, sobre la liquidez (uso el término con el permiso de Bauman) de nuestro contemporaneidad. La cita de Ortega y Gasset nos advierte sobre el peligro de leer sin pensar y nos recuerda que si bien podemos considerar a los libros como algo sagrado, primero debemos darles el lugar que se merecen y no disminuir su importancia y su razón de ser.