Laberintos de agua, de Xabier Novella Tortajada

Laberintos de aguaHace un par de meses tuve el enorme gusto de recibir el último libro de Xabier Novella Tortajada, Laberintos de agua, el cual, por razones particulares, recién pude terminar hace un par de días. Jorge Luis Borges dice que todos los poemas (los escritos y los que aún se escribirán) forman parte de un solo y único poema. Ese extenso e inacabado poema no sería más que la summa del sentir humano y su visión sobre el mundo. Laberintos de agua, de Xabier Novella Tortajada se suma a ese poema total, al mismo tiempo que es un poema dentro de un poema dentro de un poema (en una carta que crucé con el autor él me dijo que no lo veía así; como un poema compuesto a su vez de varios poemas; así que espero que me disculpe ante esta exposición particular mía).

Partamos de uno de ellos para luego entrar en tema:

¿Destino?

Somos la herencia del mar que reposa en la sangre.
Un manuscrito imperfecto codificado en los genes
como un atardecer impregna todo el espacio con su luz.
Somos la sombra que habita el olvido de los sueños.

Somos el misterio del fuego impenetrable,
un incandescente segundo en la inmensidad del cosmos
donde los latidos de la tierra se transforman en ondas
gravitacionales para fecundar los átomos del silencio.

Somos una voz líquida navegando a la deriva.

 

Los poemas que componen esta parte forman un todo, es decir, un solo poema, al mismo tiempo que cada poema tiene valor por sí mismo. El entrelazamiento tiene varios niveles; por ejemplo, el último verso de cada poema es, también, el primer verso del poema siguiente. Luego hay varias palabras que funcionan como claves de lectura y que son las que entrelazan (de otra manera, es decir, creando otra trama, otro dibujo en el tapiz). En los primeros poemas es somos; hasta que en el quinto poema hay un soy solitario que deja paso a una serie de te añoro… y luego ausentes, y la conjunción comparativa como… (La lectura requiere atención, lo cual se agradece, ya que de lecturas fáciles están demasiado plagadas las estanterías de hoy).

                El primer poema (o el poema completo compuesto por once poemas) comienzan con estos versos:

Es la memoria de los caminos que habita el agua
Un laberinto de recuerdos, un espejismo de sal y óxido

Y la última línea del último poema cierra con:

Entonces, beber para morir en laberintos de agua.

 

(Perdón, Xabi; ¿pero cómo no ver una deliciosa trama allí? ¿Cómo no verse uno reflejado en esa película de agua que conforman todos los poemas de tu libro?). Continúo: El libro está dividido en cinco partes y en ellas vamos a encontrar (y a encontrarnos) en lo íntimo y personal; en lo político y social; con la muerte y su sentido; el amor y el desamor… para cerrar (la última parte sólo consta de un poema) con una magnífica letanía titulada Ecos. En medio de estos versos tenemos una red polícroma de sentidos, palabras, versos, enlaces, autorreferencias, que hacen de este poema una obra múltiple, una obra de esas que cada vez que se leen nos brinda un sentido nuevo, no diferente, sino más profundo y, por eso mismo, imperecedero.

Un último ejemplo para cerrar esta entrada que quisiera seguir a pesar de su extensión:

Resiliencia marina

Donde se ahogan las esperanzas ya desahuciadas
tus versos tejen olas de flores en el mar.
Habitas mi mirada como un huésped de salitre.
Amarras tus pupilas en mis pupilas.

No hay naufragio más inhumano que la indiferencia.
Tierra adentro la muchedumbre se esconde
detrás de la asepsia de las pantallas.
Y tú, flor de agua, resistes entre mareas y silencios…

Mientras la sal cauteriza tu herida.

 

Pueden conseguir el Laberintos de agua aquí.

Pueden (deberían) visitar el blog de Xabier Novella, aquí.

Laberintos de agua