Los zapatos del otro

0000

Fernando está cansado. no del trabajo rutinario ni de caminar el trayecto que separa a éste de su casa. Está cansado de todo. Quiere dormir, pero quisiera hacerlo para siempre. Así es como lo dice. «Es cuando estoy cansado cuanto más pienso en el suicidio. Cansado de la gente, de las traiciones, de las bajezas o la estupidez con las que me encuentro a diario. No sufro de depresiones ni nada parecido; sólo es cansancio. Y pienso qué lindo sería poder dormir, dormir para siempre».
los amigos tratamos de consolarlo, le damos palabras de aliento que sabemos que son meros lugares comunes. Pero ya no lo hacemos. No desde aquel día en el que alguien dijo la más común de todas las frases comunes: «No pienses así, Fer; ¡Si la vida es hermosa!» «¿Sí? –Dijo Fernando– Te la cambio por la mía entonces». Y nos cerró la boca para siempre.

Anuncio publicitario