Los Latidos de Sartre.

Para Latidos del verano

Y para  C.

Me molesta sobremanera esa clase de personas que se sientan frente al televisor a mirar un noticiero (los que, últimamente, no brindan noticias en el sentido clásico del término, sino que son nada más que un compendio de actos violentos) y a los dos minutos comienzan con su versito diario y monocorde: «Pero es terrible lo que está pasando…»; «Es que ahora te roban por cualquier cosa, y hasta te matan por un par de zapatillas»; «¿Hasta cuándo vamos a vivir así? ya ni se puede salir a la calle…», Etc. Me molestan porque no piensan que esa información parcializada está hecha para guiarlos por esa senda de “pensamiento”; el cual generalmente termina en un repugnante «A esos hay que matarlos a todos.» Para ellos la solución a todos los males es matar a diestra y siniestra. ¿A quién? Generalmente las víctimas preferidas son las más débiles: inmigrantes, pobres, adictos, rateros, mujeres (para cada uno de ellos tienen sus argumentos particulares).

Los problemas de las sociedades modernas son los mismos para Europa, para América, para parte de Asia (África, esa llaga tan grande en nuestro costado, esa vergüenza para la civilización occidental, es otro problema): el hacinamiento poblacional, las desigualdades sociales, la falta de inclusión, el racismo, la xenofobia, el consumismo, etc. (Estos problemas no son independientes unos de otros, claro está, todos ellos están íntimamente relacionados, de allí la dificultad de solución rápida y eficaz).

Volvamos a la persona sentada frente al noticiero televisivo, al Homo Videns  (Giovanni Sartori), a ese integrante de la Modernidad líquida (Zygmunt Bauman). «¿Y qué puede hacer uno?», suelen decir «Lo mejor es no meterse, está todo podrido…» La quintaesencia de la cobardía (La expresión “Que los maten a todos”  también es una expresión del mismo cobarde. Cuando una de estas personas usa esta expresión nunca dice “Voy a matarlos a todos”, no, ellos esperan que otros -generalmente los militares o la policía más corrupta- se haga cargo del asunto. Ellos no quieren ensuciarse las manos; quieren tenerlas bien limpias para aplaudir cuando vean los cadáveres por la T.V.).

“El hombre está condenado a ser libre, porque una vez que está en el mundo, es responsable de todo lo que hace”.

Jean Paul Sartre.

La fuerza de uno (Brevísimas biografías o notas):

Hasta mediados del siglo XX, en los transportes públicos de los Estados Unidos, los negros debían cederle el asiento a los blancos. El 1 de diciembre de 1955 una mujer, Rosa Parks, se negó a hacerlo. El chofer detuvo el autobús y le ordenó que dejara el asiento libre para un hombre blanco que acababa de subir. Rosa se negó, por lo cual fue encarcelada “por alterar el orden”. a partir de ese simple hecho, se creó el Movimiento por los Derechos Civiles de los Estados Unidos. Movimiento que lideraría un pastos bautista llamado Martin Luther King , Jr. Quien fuera asesinado en 1968 (Ya ustedes sabrán debido a qué). Esa negativa de una solitaria mujer generó una serie de sucesos que cambiaría la vida de millones de personas (el negativo dirá que los problemas aún persisten; y algo de eso hay; pero los problemas raciales de EE.UU. son, en este momento, diferentes).

“los cobardes son los que se esconden bajo las normas”.

Jean Paul Sartre.

5 de junio de 1989. Tras una serie de protestas de varias agrupaciones de distinta extracción, las autoridades chinas reprimen ferozmente las protestas. Se estima que el número de muertos ronda los 3.000 (Cruz Roja China), mientras que los heridos oscilan entre 7.000 y 10.000. Las autoridades envía un convoy de tanques de guerra a la plaza de Tian an men. un hombre, cuyo nombre hasta hoy permanece desconocido, los detiene.

“Quien es auténtico, asume la responsabilidad por ser lo que es y se reconoce libre de ser lo que es”.

Jean Paul Sartre.

Claro, no todos podemos ser Rosa Parks o el rebelde desconocido tal como se lo llama al solitario hombre de China. Pero quizá tampoco sea necesario esperar un acto heroico para probar nuestra entereza o quizá no seamos lo suficientemente valientes llegado el caso -lo cual no es un acto vergonzoso-; simplemente podríamos empezar por actuar en forma ética; pero no una vez, como una excepción honrosa, sino como norma de vida, como regla fundamental de nuestro ser.

Teófilo Stevenson fue el más grande boxeador cubano. Fue múltiple Campeón Olímpico y su notoria destreza lo hizo blanco de los magnates del boxeo norteamericano. Según Stevenson, la primera vez que le sugirieron desertar del equipo cubano y pasar al profesionalismo fue durante los Juegos de Múnich. Quien primero lo hizo fue un argentino que se decía apoderado de Oscar Bonavena “Si con Bonavena yo me busco 100 mil ó 200 mil dólares, a ti te veo como un saquito verde de millones”, le decía. Otro día recibió una llamada telefónica de uno de sus compañeros de equipo olímpico cubano quien le dijo que un estadounidense se le había aproximado con la oferta de darle a Stevenson un millón de dólares por pelear con el entonces campeón mundial de los pesos pesados del boxeo rofesional Joe Frazier en su primera pelea profesional. El combate se efectuaría en Florida, EE.UU., y si Stevenson salía vencedor -sus chances eran muchas-, se convertiría en el campeón mundial de los pesos pesados en solo una noche.

“Prefiero el cariño de ocho millones de cubanos”, declararía Stevenson. “Y no cambiaría mi pedazo de Cuba ni por todo el dinero que me puedan ofrecer”.

“El hombre es lo que hace con lo que han hecho de él”.

Jean Paul Sartre.

¿También les parece mucho? ¿La ética de Teófilo es demasiada para nuestra occidentalizada forma de pensar? Bueno, pues déjenme contarle una anécdota personal.

Como alguno de ustedes sabrán, siento un fuerte compromiso con la causa de los derechos de los animales. Ello me ha permitido conocer a personas de todo tipo y color, por eso quiero contarles de una mujer -llamémosla C, a pedido suyo-. C se dedica a rescatar animales de la calle. Posee un pequeño almacén y nada más. Pero ella junto a una amiga (“L”) se han puesto en contacto con el municipio y han conseguido que se realizen campañas de vacunación y castración todos los meses (anteriormente la municipalidad lo hacía cuando el volumen de los perros callejeros era demasiado grande). Pone carteles en su local, escritos de su puño y letra, avisando de las fechas previstas, y pregunta a cada cliente si tiene algún animal para vacunar o castrar. como la gente suele ser muy cómoda (aquí como en cualquier lugar del mundo),  ella se compromete a llevar al animal hasta el centro asistencial y devolverlo en su momento (cuando operan a alguna perra y C sabe que los dueños no son cuidadosos, ella se queda con el animal hasta que se recupera y le quitan los puntos). C no siempre tiene el dinero suficiente como para alimentar a los animales que ella tiene (los recoge de la calle, los trata, los alimenta, los hace operar y les busca nuevos dueños; pero eso sí: éstos deben ser personas de absoluta confianza), entonces recurre a las veterinarias, pide a los programas radiales, se contacta con gente que se dedica a lo mismo que ella; etc. Es decir: hace lo necesario; pero el alimento aparece. Hace tres días me llamó por teléfono para contarme, con alegría no exenta de cierto orgullo, algo que le había pasado, algo simple, pero que no esperaba. De la escuela local, llegaron a visitarla los alumnos de dos cursos: cuarto y quinto año. Una de las profesoras, quien conoce a C desde hace años, quería enseñarles a los chicos cómo se puede hacer algo desde el mínimo lugar. Cómo poner un simple cartel escrito a mano significa, en sí mismo, una acción positiva. C me contó -y he aquí la razón de su orgullo- cómo en algunos ojos y sonrisas de esos jóvenes vio una chispa de placer y de interés. como una carrera de postas en donde un corredor le pasa el “testigo” al siguiente, C «sembró un par de semillas» como me dijo al teléfono. Para ella ésa fue su mayor alegría: ya no estaba haciendo algo por los animales callejeros de hoy; también ya estaba logrando algo con los de mañana.

“El hombre nace libre, responsable, y sin excusas”.

Jean Paul Sartre.

Secta, sector, sectario.

Desde hace unos días se reabrió, en Argentina, un debate que, cada tanto, reaparece en todos los medios de comunicación. El punto de  partida es el ya conocido tema de las transfusiones de sangre y los Testigos de Jehová. Pablo Albarracini, de 38 años, se encuentra en estado de coma y su padre recurrió a la justicia para que se le suministrara dicha transfusión. La esposa de Pablo, se opuso (con el apoyo de su congregación).

Cuando estos debates salen a la luz, enseguida comienzan, también, a  salir a la luz las etiquetas (muchas veces a falta de argumentos). La más común de ellas es la de secta. ¿Son los Testigos de Jehová una secta o una religión? Quien esto escribe tiene su opinión formada, pero voy a dejarla para lo último; por lo pronto comencemos por donde corresponde, por el principio; eso quiere decir, por la definición “tradicional” de secta.

Como es inevitable, vamos a las definiciones del diccionario de la R.A.E.:

1.f. Doctrina religiosa o ideológica que se diferencia o independiza de otra.

2.Conjunto de seguidores de una parcialidad religiosa o ideológica.

3. Conjunto de creyentes en una doctrina particular o de fieles a una religión que se considera falsa.

Estoy de acuerdo, básicamente, en la primera y segunda definición; la tercera me hace un cierto ruidito, la que se encuentra después de la conjunción: “fieles a una religión que se considera falsa”. Aquí hago una pregunta fundamental: ¿Quién determina cuál religión es “falsa” y cuál es “verdadera”?

Sigamos adelante, veamos la definición etimológica: “La palabra latina secta tenía varios significados, tales como ‘forma de vida’, ‘manera de pensar’, ‘norma de conducta’, ‘partido político’, ‘escuela filosófica’, ‘facción religiosa’. Aunque no se sabe con certeza su origen, algunos etimólogos creen que proviene del verbo sequi ‘seguir a alguien’, pero otros atribuyen su procedencia a la palabra sectus, participio del verbo secare ‘cortar’, ‘desgarrar’, proveniente del indoeuropeo sekw- ‘seguir’, ‘acompañar’”.

No nos resulta de mucha ayuda. Lo mismo da para un roto que para un descosido. Depende de quien sea el que esté hablando será el destinatario de la correspondiente etiqueta.

Descartes dijo: “Entre los hombres no hay nada mejor distribuido que el sentido común: todo el mundo cree tener el suficiente”. Lo mismo podría aplicarse a la inteligencia, el buen gusto, la educación o lo que sea. Hágase la prueba de realizar esta pregunta en una sala con diez personas, en un teatro con mil o en un estadio con cuarenta mil personas. Todos están convencidos de que ellos son buenos, justos, inteligentes, etc. Cuando uno se encuentra con una persona religiosa (o mero creyente, lo cual no es lo mismo), pregúntesele cuál es la verdadera religión. «¡Pues claro!» oirá al instante, «¡La mía!».

Está bien, muchas opciones no le estamos dando; sin duda que ante esa pregunta no le queda otra opción que esa respuesta; pero ése no es, en realidad, nuestro problema. El problema es suyo, por sectario. Por más que sea seguidor de una de las tres principales religiones monoteístas (cristianismo, islamismo, judaísmo) como a cualquiera de sus miles de variantes de menor grado participativo, todos están convencidos de que ellos poseen la verdad y no los demás. lo que los obliga a tener que reconocer que solamente ellos serán salvos y no los demás (Éste es otro problema en el que se ven inmersos, precisamente, para no ser inconsistentes con su propio sistema de creencias).

Y he aquí al punto al que quería llegar: toda religión es una secta y viceversa. Desde el momento en que crean un sector específico, desde el momento en que sectorizan a la población, nada las distingue. O son todas religiones o son todas sectas; lo mismo da.

Personalmente creo que dejar morir a un ser querido por no realizarle una transfusión me parece una estupidez y una inmoralidad; pero también me parece una estupidez y una inmoralidad la ablación genital a las mujeres en el islamismo (por no hablar otros maltratos de los que ya hablé), o el proteger a un pedófilo o justificar a la misma pedofilia (de lo cual también ya hablé en su momento).

Eso, entre otras inmoralidades varias, que si nos ponemos a buscar, encontraremos tantas como querramos.

No hay que ser muy lúcido para notar que quien esto escribe cree, con profunda y meditada conciencia, que las religiones son perniciosas. Y eso por ser medido en mis términos. En realidad creo que son, lisa y llanamente peligrosas. Y como dije antes: si alguien se siente ofendido, pues no me disculparé por ello. A mí me ofende lo que dice la última imagen y no creo que la cúpula católica vaya a dejar de actuar como lo hace porque una persona más o menos se siente ofendida. Hay lugar para todos en este mundo.

¿Y Pablo? Pues ahí sigue, cada día más complicado y con pocas posibilidades de salir con vida de este trance. Allá ellos. Por lo demás, no me meto en temas personales, del mismo modo en que no me gusta que se metan en mis propios temas personales; sólo tomo su caso como punto de partida para temas y reflexiones más generales.

El mundo nuestro de cada día.

“El mundo fue y sera una porquería / ya lo se / En el quinientos seis /y en el dos mil también… Así comienza el que quizá sea el más famoso de los tangos: Cambalache, escrito por Enrique Santos Discépolo en 1934. Pero no es de tangos que voy a hablar aquí, sino del primero de los sustantivos de la letra: el Mundo.

Este es un mapa del mundo donde los países fueron “deformados” en función de su población. Como es evidente, a mayor población, mayor tamaño relativo; y lo pongo en primer lugar para usarlo como referencia sobre los que vendrán después:

En los siguientes mapas las deformaciones serán mayores, según el tema tratado. Sin duda, aquello de que “una imagen vale más que mil palabras” (frase con la que no estoy en un cien por ciento de acuerdo), en este caso se aplica perfectamente. La fuerza de estas imágenes nos exime de mayores comentarios.

Inversión militar (año 2002)

Muertes durante una guerra (año 2002)

Bien, no hace falta ser muy lúcido para ver de qué se trata todo. Varias páginas de datos y cifras quedan sintetizadas aquí de manera notable.

Uno más relacionado a lo anterior:

Países con armas nucleares

Veamos ahora qué sucede, por ejemplo, con el tema salud:

Uso de condones usados por hombres (nota: el de las mujeres varía en muy poco, por eso sólo pondré éste).

Enfermos de Sida

Mortandad maternal

Y por último, al menos por hoy:

Niñas que no acceden a la educación.

Que falta de respeto
que atropelloba la razon
cualquiera es un señor
cualquiera es un ladrón

Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición
da lo mismo que sea cura
colchonero rey de bastos
caradura o polizón.

Así sigue la letra de Cambalache, y uno tiene la sensación de que Discépolo era un “adelantado” a su época, un visionario; un cínico quizá, pero con una notable capacidad para ver adónde iba a ir a parar el mundo. Nada de eso. Discépolo escribía desde y para su época, la culpa -o la responsabilidad, para no usar una palabra tan desagradable- es nuestra. Somos nosotros los que no hemos avanzado ni un paso desde 1934, cuando se escribió un simple tango en un conventillo perdido de Buenos Aires.

Es por eso que no podemos, no debemos, quedarnos de brazos cruzados. No digo que salgamos a quemar bancos o a linchar políticos, pero al menos, mínimamente, hacer algo; lo que esté a nuestro alcance. Un simple paso, una simple acción. Sumando uno más uno más uno más uno… algo podremos lograr.

 

 

Y, gracias a  la sugerencia de Alberto Dieguez, Cambalache, en la voz de Joan Manuel Serrat:

Las ironías de mi padre.

Como es público y notorio, no hace falta decir que Jorge Luis Borges ha sido uno de mis más fieles compañeros a lo largo de mi vida. Alguna vez he dicho, en una cena familiar -y para asombro u horror de algunos de los presentes- que Borges era mi padre putativo (mi verdadero padre murió cuando yo tenía siete años) y algo de verdad había en aquella frase. Aprendí a pensar con Don Jorge Luis; aprendí a leer; aprendí a pensar (dicho esto con toda modestia). También ha habido otros, por supuesto; pero ello también fue debido a las enseñanzas de él, a su insistencia de llevar siempre un libro con uno y sacar el mejor provecho de sus páginas.

No voy a analizar ninguno de sus textos aquí ni nada demasiado complejo. Sólo es que recibí un correo con algunas de sus memorables ironías -la cual manejaba con maestría inigualable- y pensé que era una buena manera de compartir el mejor humor de alguien a quien muchos desconocen o al que solo han accedido a sus textos publicados y no a sus anécdotas. Vamos por ellas.

♦Una pregunta repetida es si todo lo que escribo lo hago primero en inglés y luego lo traduzco al español. Yo les digo que sí, que, por ejemplo, los versos: “Siempre el coraje es mejor, / nunca la esperanza es vana, / vaya pues esta milonga, / para Jacinto Chiclana” se ve en seguida que han sido pensados en inglés; se notan, inclusive, las vacilaciones del traductor.

♦Cuando muere la madre de Borges, doña Leonor Acevedo, a los noventa y nueve años, llevaba ya tiempo tullida y postrada en la cama. Sus ayes se oían por toda la casa. Una persona sin imaginación, al darle el pésame a Borges, le dijo que era una pena que no hubiera podido llegar a los cien años. Y entonces Borges le contestó: “Me parece que usted exagera los encantos del sistema decimal”.

♦Borges espera el ascensor en la Biblioteca Nacional. Después de un largo rato, impaciente, le dice a la persona que lo acompañaba: “¿No prefiere que subamos por la escalera, que ya está totalmente inventada?”

♦Bioy Casares: Qué incómodo esto de no ver sin anteojos.
Borges: Qué incómodo esto de no ver con anteojos.

♦Durante la dictadura militar alguien le comenta a Borges que el general Galtieri, presidente de la República en ese momento, ha confesado que una de sus mayores ambiciones es seguir el camino de Perón y parecerse a él.

- ¡Caramba! -interrumpe Borges- es imposible imaginarse una aspiración más modesta.

♦Borges firma ejemplares en una librería del centro.

Un joven se acerca con Ficciones y le dice:.
- ”Maestro, usted es inmortal”. Borges le contesta:.
- Vamos, hombre. No hay por que ser tan pesimista.

♦En una entrevista, en Roma, un periodista trataba de poner en aprietos a Jorge Luis Borges. Como no lo lograba, finalmente probó con algo que le pareció más provocativo:.

- ¿En su país todavía hay caníbales?.
- Ya no -contestó aquél-, nos los comimos a todos.

♦En la pausa de un acto cultural, el novelista Oscar Hermes Villordo acompañó a Borges al baño, situado en un primer piso al que se llegaba por una empinada escalera de madera.

Cuando volvían, Villordo notó que Borges descendía los escalones demasiado rápido y, temiendo lo peor, le preguntó:.
¿No deberíamos ir más despacio?.
- Pero no soy yo -aclaró Borges-, es Newton.

 

♦En Maipú y Tucumán, un grupo de adictos a Isabel Perón descubre a Borges y lo sigue unos metros, insultándolo. Al ingresar a su casa, un periodista le pregunta cómo se siente.

- Medio desorientado -manifiesta-.
Se me acercó una mujer vociferando: ¡Inculto! ¡Ignorante!.

♦Un joven poeta se acerca a Borges en la calle. Deja en manos del escritor su primer libro.
Borges agradece y le pregunta cuál es el título.
“Con la patria adentro”, responde el joven.
- Pero qué incomodidad, amigo, qué incomodidad.

♦Una mañana de octubre de 1967, Borges está al frente de su clase de literatura inglesa.
Un estudiante entra y lo interrumpe para anunciar la muerte del Che Guevara y la inmediata suspensión de las clases para rendirle un homenaje.
Borges contesta que el homenaje seguramente puede esperar.
Clima tenso…
El estudiante insiste: Tiene que ser ahora y usted se va.
Borges no se resigna y grita:.
- No me voy nada. Y si usted es tan guapo, venga a sacarme del escritorio.
El estudiante amenaza con cortar la luz.
- He tomado la precaución -retruca Borges- de ser ciego esperando este momento.

♦A principios de la década de los setenta, el escritor y psicoanalista Germán García invita a la Argentina a Daniel Sibony, matemático y psicoanalista francés.
Sibony quiere conocer a Borges.
Al encontrarse, el francés le pregunta en qué idioma desea hablar.
- Hablemos en francés, propone Borges, y justifica:.
Dicen que la lengua francesa es tan perfecta que no necesita escritores. A la inversa, dicen que el castellano es una lengua que se desespera de su propia debilidad y necesita producir cada tanto un Góngora, un Quevedo, un Cervantes.


Adoptar es amar.

Vaya que el título me salió cursi. Pero así es, no hay vuelta de tuerca posible; hay que llamar a las cosas por su nombre.

La razón para adoptar animales y no comprarlos es porque detrás del cachorrito juguetón y feliz que vemos en las tiendas, existe una historia triste y cruel. Adoptar un animal, significa terminar con el comercio y el tráfico de mascotas.

En determinadas ocasiones, las mascotas son compradas por puro capricho y como consecuencia aparejada de ello, el animal acabará siendo abandonado, porque llegará un momento en que su dueño, será incapaz de hacerse cargo o simplemente cambiarán sus circunstancias personales y no querrá que el animal entorpezca su vida.

Totalmente de acuerdo con ANTONIO GALA. Se puede decir más alto pero no más claro……

“Maldigo, con la más rotunda de las maldiciones, a quienes por estas fechas u otras, abandonan a sus animales de compañía. Les deseo que un día sean ellos abandonados (y seguramente acabarán por serlo) de sus mujeres, de sus hijos, de sus amigos…Por egoístas despreciables. Por posponer a un ser vivo, dependiente, amable en estricto sentido, generoso y fiel, a sus propios proyectos de vacación y comodidad.Por enseñar a su prole a maltratar a quien se debe proteger. Por rescindir una relación cuando les parece conveniente. Por hijos de la gran puta. Con perdón.” – Antonio Gala

 

Algunas razones simples por las cuales deberíamos adoptar:

♥Le proporcionas amor y cariño a un perro o a un gatoque te lo agradecerá toda la vida. Porque su amor es incondicional.

♥Los animales abandonados son mestizos y estos animales son más fuertes, sanos y menos vulnerables a enfermedades características de los animales “de raza”.

♥Disminuyes el número de sacrificios innecesarios realizados para controlar las poblaciones de gatos y perros que vagan por las calles a diario.

♥Reduces los problemas de basuras en tu ciudad causados por perros y gatos hambrientos que buscan alimento entre los desechos.

 

 

♥Es un acto de gran humanidad adoptar un animal que ha vivido situaciones y condiciones crueles o que podría vivirlas en el futuro.

♥A Evitas o disminuyes el comercio de animales.

♥Disminuyes el número de sacrificios innecesarios realizados para controlar las poblaciones felina y canina.

♥La presencia de un perro en una casa disminuye la ansiedad o el estrés, tanto de los adultos como de los niños, y amortiguan las tensiones emocionales.

 

 

♥El lugar que una mascota “de raza” comprada ocupa en tu casa podría ocuparlo un animalito de la calle que necesita protección.

♥Mejoran el bienestar en general: un perro proporciona protección, compañía, fomenta el compañerismo y estimula la realización de ejercicio físico.

♥El perro es un excelente factor pedagógico, todavia más en el caso de los niños: establecen relaciones muy estrechas y aprenden el uno del otro

♥Bueno, y si después de todo esto aún prefieres comprar una mascota, piensa que el adoptar una podría ahorrarte algo de dinero.

 

Y como el mejor modo de ser coherente es unir las palabras con el acto, les presento a parte de la jauría a la que pertenezco. Yo soy uno más de ellos, sólo es que alguien tenía que estar de éste lado de la cámara:

Todos ellos rescatados de la calle y por ello mismo, sumamente agradecidos (lo sé porque, simplemente,  me lo han hecho saber) De izquierda a derecha: Vizcacha, Cuba, Flaca, Tori y Che. Las dos gatas (Sudelmar y Nevada) se negaron a salir en este post debido al exceso de canes.

Una última de mi gran amigo, Che:

 

Frida

Poco afecto a limitarme a “copiar y pegar” (aunque lo hago, obviamente), prefiero, en lo posible, escribir algo de mi parte, sumar a la noticia o al tema que me ha interesado algo personal. Este introito, como alguno ya habrá notado, lo escribí para excusarme, esta vez, del comentario personal.

Y es que Frida Khalo no se encuentra entre mis artistas preferidas, aunque algunas de sus obras me han llamado la atención. No puedo decir que haya logrado mucho más que ello. Sin duda, cuadros como Las dos Fridas no pueden dejar a nadie indiferente.

Aún así, mucho más me ha conmovido su vida y las vicisitudes por las que ha atravesado. La fortaleza de esa mujer es digna de ser destacada. Cuando me encontré con esta fotografía, por ejemplo, en donde vemos a Frida decorando su corset de yeso luego del accidente, uno comprende el cuadro que se encuentra más arriba. Lo comprende al mismo tiempo que lo minimiza ante el dolor físico real de esa mujer increíble.

Por último, quisiera compartir un enlace que creo interesante: la casa-museo de Frida Khalo. Entre tanta basura y tantas tonterías que se encuentran en internet (y que hacen la delicia de sus críticos que sólo se detienen en ellas), este sitio nos permite un magnífico paseo por toda la casa de la artista mexicana. Espero que lo disfruten tanto como yo lo hice.

Museo Frida Khalo

Respuesta a un comentario.

A raíz de las entradas referentes a Hipatia, hoy me he encontrado con un extenso comentario de una persona a la que le ha caído mal mi crítica a los integrantes de la cúpula católica. Lo curioso es que esa persona dice ser un ateo convencido. Debo reconocer que me sentí algo confundido; así que decidí incluir su comentario en esta entrada y, a continuación, mi respuesta.

 

“Interesante, es una opinión muy argumentada. Pero deberías ser mas cauto, pues aunque en mi país, España, la religión se está convirtiendo en una lacra, el odio que supuesta-mente esta nos infunde, en tu caso, en argentina supongo, no ha de servir como precedente para juzgar.
Cada centro de atención a personas discapacitadas es regentado en un 80% por voluntarias cristianas -monjas-, que en la mayoría de sus casos se dedican a darles una vida mas digna a los mas necesitados, personas de las que la sociedad reniega, por no ser capaces de integrarse y ser productivas. Esas personas se orinan y se hacen sus necesidades encima, hasta tal punto son escoria (en el sentido menos peyorativo de la palabra) social.
Me gustaría que la gente respetara mas la dedicación de muchos cristianos, y que no se llevara las manos a la cabeza cuando oiga las BARBARIDADES que dicen muchos obispos.
Son personas ya viejas, retrogradas y con valores propios de una dictadura que tuvieron que vivir. Yo no excuso a los obispos, pero creo que elevar esa condición de ‘chusma’ a toda la cristiandad, centenares de millones de personas: Creo que es un acto cobarde y soberbio.

Yo he estado en uno de esos centros de cuidados, y a ninguna hermana les importaba la homosexualidad, y me consta que no solo a ellas; tan solo se preocupaban de hacer mas feliz la vida de los demás, dando incluso su vida por ello.
Muchos cristianos se despiden de su familia y se dedican enteramente a ayudar des-interesadamente al prójimo, tan solo por que eligen vivir su vida así.

Critica a aquellos que se lo merecen, por que sino te convertirás en los estúpidos dogmáticos a los que criticas.
De un ateo convencido, pero educado.
Espero que no te tomes a mal las palabras, ni te conozco, ni creo que te vaya a conocer, así que no es nada personal.
Un saludo, y felicidades por el blog.
Da igual si publicas o no el comentario, lo importante es que captes el mensaje”.

Ése es el comentario de nebulosasentuiris. Aquí mi respuesta:

Bien, vamos por partes;
a) Dices: “deberías ser mas cauto” lo siento, pero eso me suena a consejo de pequeño-burgués. La cautela a la hora de expresar opiniones es algo que debe hacerse cuando no se está seguro de ellas. De lo contrario creo que uno se debe honestidad a sí mismo y puede (y debe) expresarlas con el énfasis que crea necesario.
b) Por una parte supones bien, soy argentino; por otra parte supones mal: no me baso en lo particular para criticar a lo general. La historia del cristianismo es su mayor oprobio. Y de hecho, tu comentario aparece en un artículo sobre Hipatia, la cual -como sabrás- no fue argentina, como tampoco lo fueron los cristianos que la mataron. los comentarios de los obispos, cardenales y del propio papa que también incluyo en el post tampoco lo son. Los “precedentes para juzgar” al cristianismo son universales, no solamente de esta parte minúscula del globo y de la historia.
c) Que haya un montón de monjitas cuidando enfermos no valida que haya, por ejemplo, curas pedófilos. Lo mismo hacen doctores y enfermeras, lo que no quita que si un Doctor comete mala praxis lo justifiquemos por las buenas acciones de sus colegas.
d) Dices: “Me gustaría que la gente respetara mas la dedicación de muchos cristianos”. ¿Y quién niega tal cosa? Ya que eres partidario de las verdades cristianas, recordarás las palabras de Mateo 6:1-4: “No hagan sus buenas obras delante de la gente solo para que los demás los vean. Si lo hacen así, su Padre que está en el cielo no les dará ningún premio. Por eso, cuando ayudes a los necesitados, no lo publiques a los cuatro vientos, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles para que hablen bien de ellos”.
e) “…y que no se llevara las manos a la cabeza cuando oiga las BARBARIDADES que dicen muchos obispos”. Pues esto sí que me parece hipócrita. Cuando alguien dice una BARBARIDAD (las mayúsculas son tuyas), hay que señalarlo. Ya sea obispo, político, deportista, artista, vecino o familiar. ¿desde cuándo lass autoridades religiosas deben estar exentas de toda crítica? ¿Cuál es el argumento lógico, moral o legal para ello?
d) Dices: “Son personas ya viejas, retrogradas y con valores propios de una dictadura que tuvieron que vivir. Yo no excuso a los obispos, pero creo que elevar esa condición de ‘chusma’ a toda la cristiandad, centenares de millones de personas: Creo que es un acto cobarde y soberbio”. Bien, así que soy cobarde y soberbio. Ya veo que lo de cauto va en un solo sentido. No importa. Te explico qué entiendo yo por actos de cobardía y soberbia: Soberbia es la de un líder religiosos y espiritual que se esconde detrás de sus hábitos y del poder eclesiástico para delinquir y justificarse (v.gr.: El ejemplo que puse en el post: “El Obispo de Tenerife sobre la pederastia: “Puede haber menores que sí lo consientan y, de hecho, los hay. Hay adolescentes de 13 años que son menores y están perfectamente de acuerdo y, además, deseándolo. Incluso, si te descuidas, te provocan”. Eso es soberbia, no el denunciarlo. Cobardía es aceptar esas palabras y justificarlas. Tú dices: “Son personas viejas, retrógradas… etc.” Pues no es mi problema, pero creo que la cobardía de los fieles de esa iglesia es la que hace que esos tipos estén allí y que aún no los hayan echado a patadas del templo y sus alrededores. (¿Recuerdas lo que dijo e hizo Cristo en una situación similar?).
f) “Yo he estado…” Me remito a la respuesta que di en el punto d.

g) “Critica a aquellos que se lo merecen,…” Eso es lo que hice; que no te quepan dudas.
por que sino te convertirás en los estúpidos dogmáticos a los que criticas”. Así que soy poco cauto, cobarde soberbio y, ahora, corro el riesgo de convertirme en estúpido. Y no sólo eso, sino en el mismo tipo de estúpido al que yo critico. Pero aguarda un momento, si la persona a la que critico es un “estúpido dogmático” ¿No está bien que la critique? Vaya; ¿ves la paradoja en la que has caído? Creo que aquí ya te estabas poniendo un pelín nervioso, porque ésta es la primera frase realmente mal escrita de tu texto.

h) “De un ateo convencido, pero educado”. Lo que me faltaba, ahora, además, soy maleducado. Pero hay algo que me llama la atención: En tu blog hay una entrada en donde dices: “He decidido hacerle una visita a Dios, si, si, el tipo ese tan conocido, si es tan famoso… por algo será! (y el texto sigue)” ¿qué clase de “ateo convencido” eres? Fíjate que, a pesar de mi falta de cautela, no te tildaré de mentiroso. He echado un vistazo a tu blog y creo que, simplemente, eres alguien honesto pero confundido. En tus entradas, al igual que en tus argumentos, hay muchos errores, demasiadas falacias. Eso te lleva a escribir una oración como la que inicia este inciso.

i) Pondré las respuestas entre paréntesis porque esto se está haciendo demasiado extenso. Sepan disculpar: “Espero que no te tomes a mal las palabras (no lo hago), ni te conozco (eso es obvio), ni creo que te vaya a conocer (dalo por hecho), así que no es nada personal (me alegro).
Un saludo (lo mismo digo), y felicidades (supongo que querrías haber dicho “felicitaciones”, si es así, muchas gracias) por el blog.
Da igual si publicas o no el comentario (ya ves, hasta le he dado categoría de entrada propia), lo importante es que captes el mensaje (lo he captado; espero que tú captes el mío).

Intertextualidad y el General Maradona

Nota: Este artículo lo escribí hace un tiempo, revisando unos papeles lo encontré y decidí publicarlo aquí. no creo que lo que se dice en él haya quedado desfasado por el paso del tiempo; por el contrario, creo que hoy se está viendo la puesta en marcha de lo que dije hace un par de años.

Leyendo el penúltimo número de The New York Times Magazine me encuentro con este interesante artículo: The Soccer Model of Warfare.
En él leo que por décadas el paradigma de los militares americanos fue el Footbal o fútbol americano, como se lo conoce en el resto del mundo. Traduzco: “El masivo y coordenado movimiento de fuerzas abrumadoras, repletas de jugadas estudiadas, finales predeterminados, engaños y -más explícitamente- la maniobra “Hail Mary” que le dió al General Schwarzkopf la victoria contra Irak en 1991.” (Aclaro para quien no conozca este juego: la maniobra “Hail Mary” no es más que una jugada que se utiliza cuando un equipo tiene poco tiempo y se encuentra abajo en el marcador. En definitiva no es más que un ataque sorpresivo y masivo. Si me permiten la digresión, a mí me parece que estos muchachos no inventaron nada, ¿No era lo mismo lo que hacían los alemanes con su famoso Blitzkrieg?)

El artículo también nos regala la siguiente ilustración:

Pero como habrán notado a partir del título, los militares ahora encuentran que lo más parecido a la guerra actual es el balompié o fútbol (o football, depende en qué parte del mundo ustedes se encuentren). El año pasado el The Armed Forces Journal publicó un artículo llamado “Football vs. Soccer: American Warfare in a Era of Unconventional Threats” (Balompié contra fútbol: Guerra americana en una era de amenazas poco convencionales.”) Los autores, David Lai, profesor del Colgeio Norteamericano de Guerra Aérea y Joel Cassman, Oficial del Servicio Exterior; dicen que “El modelo [de combate] de las fuerzas poco convencionales usa formas organizativas terroristas y de insurrecciones estilo guerrilla: como un equipo del fútbol, utilizan delicadeza, paciencia, ataque sorpresivo. La improvisación y la baja tecnología hacen que su mayor virtud sean un control operacional y de ejecución descentralizados.”

Así que ya saben, cuando lleven a sus hijos a jugar al fútbol o si van al estadio a disfrutar un buen partido no olviden: lean primero un buen libro (si es ilustrado mejor) de batallas históricas; así podrán enseñarles a sus pequeños una novedosa jugada o podrán hacer alarde de sus conocimientos frente a su vecino de asiento: “¿A ti te parece que se puede jugar así? Esa jugada es la misma que usó Wellington frente a Napoleón en Austerlitz el 18 de junio de 1825.
¡Así no vamos a ningún lado!”

Diario.

08/11/11

Leo en Puro humo, de Cabrera Infante, que un tal Luis Marx inventó un método para cuidar sus plantaciones de tabaco. Con sábanas blancas cubría enormes extensiones de sus vegales. Luis Marx llamó a su invento «mi gentil red de mariposas», un bello nombre para un objeto trivial. Hace unos días vi una noticia sobre la Estación  Espacial china, a la que llaman «Pagoda del cielo». Otro nombre bello, aunque esta vez menos sorprendente. Creo que deberíamos usar ese tipo de expresiones más a menudo, aún en el lenguaje cotidiano. Pero sin exagerar; ya se sabe, demasiada miel…

11/11/11

Bueno, llegó al fin el 11/11/11. Habría que declararlo el Día Internacional del Idiota. Los noticieros dan vergüenza, cosa que diariamente  hacen, pero hoy se han superado. Parece que nada importante ha pasado en el mundo hoy, todo se reduce a ver cuánta gente se ha casado en esta fecha (se dice que la cantidad triplicó a la habitual, por lo que lo de Idiota está plenamente justificado); a ver rondas de gente  meditando en los parques; a ver cuánta gente jugó a la lotería (En una agencia aseguraron que el 90‰ de las jugadas eran al número 11, 111 ó 1.111). Y en todos los canales igual. Schopenhauer tenía razón: la inteligencia humana es limitada, pero la estupidez no tiene límites.

29/11/11

La ausencia de fe, en mi caso, se eleva al cuadrado. No solo no tengo fe en la existencia de un creador supremo ni en nada por el estilo; sino que -y creo que esto es un poco más grave-, no tengo fe en mí mismo. Digo que lo segundo es más grave porque sobre lo primero no tengo injerencia alguna, en cambio sobre lo segundo, al menos de una manera supuesta, sí; pero eso me lleva a un círculo vicioso, a una paradoja.

29/12/11

Vi Waking Life, de Richard Linklater. Me gusta mucho este director y el estilo que les imprime a sus películas; aunque por momentos uno se pierde entre tanta gente que habla y habla sin parar. Pero no importa, son sólo unos segundos y uno vuelve enseguida a la pantalla. Me gustan esos diálogos extraños donde todo se mezcla: filosofía, ciencia, religión, arte, realidad, irrealidad. Ésos son los diálogos que me gustaría mantener y que sólo consigo hacerlo -al menos hasta cierto punto- con M.

30/12/11

Leo, en Destrucción del edificio de la lógica,  una novela de Noé Jitrik: «¿Por qué la gente rechaza hablar de conceptos y sólo quiere referir acontecimientos o anécdotas?». Algo tan simple como eso es lo que me pregunto siempre; y las respuestas que encuentro no son muy optimistas.

17/01/12

…en un momento de la charla A me dice «¡Pero R., te vas a volver un ermitaño!», «si supieras cuánto lo espero…» me dieron ganas de contestarle. Y la verdad es que, cada día que pasa, la gente me importa menos. Al menos el contacto con la gente.

– ♦ –

Y en definitiva, ¿qué significa corrección política? Pues no es más que una tautología. Toda corrección es política.

– ♦ –

No todas las aves hacen nido en el mismo árbol. Para algunos, como el cóndor, los árboles son demasiado pequeños; ellos necesitan, como mínimo, una montaña.

01/02/12

La naturaleza humana tiende a lo dionisíaco, las religiones atan al hombre a lo apolíneo. De ahí proviene la neurosis humana, su propia frustración, su agresividad incontenible.

Las religiones, por lo tanto, no pueden ser perdonadas. Y la neurosis, la esquizofrenia, son enfermedades mentales contagiosas; en tanto son transmitidas de unos individuos a otros. Memes virales, podrían llamarse.

02/02/12

Ayer murió Wislawa Szymborska. Acabo de enterarme por internet. Obvio; ¿en qué otro lugar uno pueden pasar esta noticia? ¿en la T.V. o en la radio? Difícil.

Y uno siente una pena infinita, como si se hubiese ido un amigo de la infancia o algo así. Y es que es eso, casi exactamente, lo que ocurrió.

– ♦ –

Tarde y noche tranquilas. María, que está a trescientos cincuenta kilómetros de distancia,  me dice que llueve mucho. Un par de horas después llueve en Mar del Plata, pero esta vez no se lo dije a nadie. Sonrío cuando comienza a llover, y cambio la música de la computadora por la música del agua.

¿Tú también, Bruto?


Tu quoque, Brute, fili mi?”
Traducción: “¿Tú también, Bruto, hijo mío?”
En la obra Julio César de William Shakespeare se cambió por “Et tu, Brute” (¿Incluso tú, Bruto?”), aunque las últimas
palabras de César no están claras. Según Suetonio, las últimas palabras de César fueron en griego: “και συ, τεκνον;”
(“¿También tú, hijo?”).

Ustedes me disculparán pero hoy el tema viene plagado de citas. Y es que no he encontrado mejor método para acercarme a este tema, al menos es lo que he encontrado para evitar hablar de cuestiones personales.
Comencé por la más conocidas de todas las citas referidas a la traición. Y es que éste es el tema que me preocupa hoy (y viene haciéndolo desde hace unos años por circunstancias varias que me han hecho víctima de ellas; como se ve, las referencias personales son inevitables, pero intentaré mantenerlas en el mínimo posible).
Sigo con una somera explicación, también personal: Quiene esto escribe vivó durante seis años en los Estados Unidos. Al regresar a la Argentina, comencé a sufrir, de inmediato, todo tipo de traiciones, desde las de 20 centavos hasta las de miles de pesos; es decir que me encontré con aquel que te traicionaba casi por deporte y con aquel otro que lo hacía con saña y premeditación, y que, obviamente, producía un daño mayor.
Cierto día, una persona muy inteligente y analítica me dio su explicación de por qué ocutría esto. Según él, El gobierno militar primero, y la crisis económica después (la famosa crisis del 2001), rompieron el tejido solidario clásico del pueblo argentino. Éste no es una quimera ni una idealización mítica del pasado, era una realidad de la que tengo memoria, aún cuando en los tiempos de la dictadura militar yo no era más que un niño de escuela primaria. Según esta hombre, el temor que produjo la dictadura (el “despegarse” del otro, ya que ser amigo de un amigo de un amigo de alguien que había sedi secuestrado o sospechado era suficiente como pasar a ser un sospechoso en potencia) y la crisis dell 2001 (que produjo una especie de “sálvese quien pueda, y si alguien queda en el camino, mala suerte”), fueron los causantes de esta modalidad enquistada en lo más profundo de la personalidad argentina de hoy: la traición como modo de vida.
Quizá suene exagerado, y quizá haya, realmente, un ligero tinte magnificador en ello; pero si existe es muy a pesar mío y, eso sí puedo asegurarlo, es muy, muy pequeño. Lo único que puedo decir es que, desde hace seis años he sido víctima de traiciones pequeñas, medianas y grandes por parte de todos los estratos de la sociedad. Policías, comerciantes, amigos, compañeros de trabajo, familiares, conocidos, jefes, subalternos, vecinos. De algunos de ellos podría dar no solo un ejemplo, sino varios.

En el día de ayer no una, sino dos personas me dieron la cuota semanal de traición. Trastocando todos mis planes y sin ningún respeto por mis sentimientos o mis necesidades. Claro, éste tipo de traición de la que hablo no es como la de la cita de Shakespeare, alguien que planifica apuñalarte -no literalmente, por fortuna (o al menos hasta ahora)-, sino que me refiero a que actúan según su provecho aún sabiendo que afectan directamente a otro. ¿Qué importa si alguien sale lastimado? ¿Qué importa si el otro todos sus planes deshechos por esa actitud? El otro ha dejado de ser un Otro -es decir un igual- para transformarse en otro, con minúsculas, es decir alguien ajeno, alguien menor, alguien sin importancia.
Bien, basta de hablar de mí.

Vamos a las citas:

“Debemos desconfiar unos de otros. Es nuestra única defensa contra la traición”.
Tennessee Williams

Bien, totalmente de acuerdo con Williams: Desconfiar de todos es la única defensa: Pero yo paso. No puedo, no podría jamás, desconfiar de todos los que me rodean. Es algo natural en mí (¿será por eso que soy una víctima fácil?), pero cuando alguien me dice algo, le creo. Siempre y cuando lo que me digan se encuentre dentro de lo razonable, por supuesto. Mi incredulidad se reduce a la honestidad del interlocutor, no a la imbecilidad del que cree en el fin del mundo para este año o afirmar la existencia del monstruo del Lago Ness. Prefiero confiar; y si me engañan no soy yo el culpable (frase de consuelo que no sirve para nada, el dolor de saberse traicionado no se calma con estas frases de ocasión; aún así, la sigo usando).

“Más traiciones se cometen por debilidad que por un propósito firme de hacer traición”.

François de la Rochefoucauld (1613-1680) Escritor francés.

De las dos traiciones de las que hablé, de las dos de ayer, una es de este tipo. Creo la falta de experiencia de esta persona hizo que actuara de un modo egoísta, pero que su fin no fue el de producir daño, al menos no de un modo premeditado (paradójicamente, fue la que más daño produjo). La otra persona no, actuó fría y deliberadamente. Me guardo los calificativos.

Luego tenemos:


“Con ciertas personas vale más ser traicionado que desconfiar”.

Arthur Schopenhauer (1788-1860) Filósofo alemán.

No voy a agregar mucho, para mí es una frase perfecta y voy a usarla para confirmar mi punto de vista: prefiero creer (es decir: correr el riedgo de ser traicionado) antes que desconfiar.

Y por último, mi amado Nietzsche:

“Sé al menos mi enemigo”: así habla el verdadero respeto que no se atreve a implorar amistad.
Friedrich Nietzsche

Las cosas claras. Que otra vez el otro se convierta en Otro, en un igual, en un semejante; y si por alguna razón no podemos estar del mismo lado, pues no lo estemos. Pero seamos honestos.