Entretejiendo laberintos

Remedios Varo

Remedios Varo

“Las personas con respeto hacia sí mismas exhiben cierta dureza, una especie de valor moral; muestran lo que una vez se llamó «carácter», una cualidad que, aunque aprobada en abstracto, algunas veces pierde terreno ante otras virtudes más instantáneamente negociables… Sin embargo, el carácter —la disposición de aceptar responsabilidad por la propia vida— es la fuente de donde brota el respeto hacia uno mismo”. Dijo Joan Didion en Slouching Towards Bethlehem: Essays; y no puedo menos que enlazar a esa cita con esta otra de Friedrich Nietzsche: “Los hombres más inteligentes, como los más fuertes, encuentran su felicidad donde otros sólo encontrarían desastre: en el laberinto… su deleite es en el dominio de sí mismos… Consideran una tarea difícil como un privilegio; es para ellos una recreación para jugar con cargas que aplastarían a todos los demás”.

¿Y qué carga más pesada para el hombre de hoy que responsabilidad por la propia vida? Con tan solo la posibilidad atisbar lo que eso significa y de tomar conciencia de ello ya muchos saldrían corriendo a la iglesia más cercana. Por suerte ese camino siempre queda para el otro lado…

Anuncios

9 comentarios el “Entretejiendo laberintos

  1. El control de la propia vida….qué pánico nos da eso Rober. Por eso hay tantos que descargan sobre los hombros de otros esa responsabilidad y le hacen responsables de su felicidad. Se nos concede la libertad de decidir sobre nuestras vidas y no sabemos qué hacer con ella.

    Le gusta a 2 personas

    • Borgeano dice:

      El pánico que produce el tomar control de la propia vida no es menor que el placer que produce el adueñarse de ella; claro, para eso hay que pasar esa barrera que el pánico nos impone. Una vez que logramos eso y que nos encontramos del otro lado ya no hay pánico, aunque sí un arduo trabajo. Como bien dices, hay muchas personas que ante esa dicotomía, optan por cargar ese peso en hombros ajenos, pero como bien dice el refrán “los cobardes no hacen historia”. Seamos valientes o, al menos, intentémoslo con todas nuestras fuerzas.

      Me da gusto verte nuevamente aquí.
      Abrazo apretado.

      Le gusta a 2 personas

  2. No conocemos la finalidad de nuestras propias vidas, encontrar la salida sería como conocer el abismo o adónde va a parar el remolino de las aguas, etc. tal vez la misma tierra sea un laberinto por donde vamos caminando a la búsqueda del centro o de la salida o la “felicidad” la propia felicidad de la que habla Nietzsche… Lo cierto es que mientras caminamos, aprendemos, aunque vayamos a tientas en este caos. Creo que es un interesante tema. Gracias amigo. Mi abrazo fuerte.

    Le gusta a 1 persona

    • Borgeano dice:

      Hay una idea de Borges que recuerdo ahora gracias a tus palabras y que tal vez hubiese sido adecuada para la entrada misma: “Un hombre se propone la tarea de dibujar el mundo. A lo largo de los años puebla un espacio con imágenes de provincias, de reinos, de montañas, de bahías, de naves, de islas, de peces, de habitaciones, de instrumentos, de astros, de caballos y de personas. Poco antes de morir, descubre que ese paciente laberinto de líneas traza la imagen de su cara”.
      Este laberinto en el que estamos inmersos es la única certeza que tenemos. Ser habitantes de él es un honor que no debe ser menospreciado.

      Un fuerte abrazo.

      Le gusta a 1 persona

  3. Es un tema muy interesante el que planteas; la responsabilidad sobre la propia vida. Es una carga enorme

    Le gusta a 1 persona

  4. (Continúo con el comentario anterior, ya que se envió por error)…
    Es un tema muy interesante el que planteas; la responsabilidad sobre la propia vida. Es una carga enorme que muchas veces no somos capaces de manipular del todo.

    Me remite directamente a un libro que leí hace tiempo llamado “El sentido de un final”, de Julián Barnes. En él se plantea básicamente que cada persona tiene la responsabilidad y la libertad de hacer con su vida lo que desee. Es suya y de nadie más, ¿o a caso no? Tus padres no te preguntaron si querías venir al mundo (obviamente sería algo descabellado), así que ¿por qué no ibas a poder decidir tú mismo si seguir en él o no? Enlaza la vida y el suicidio de una manera muy interesante.

    Creo que es un tema que daría horas de charla y que seguro generaría muchas discusiones.

    ¡¡Gran post!! Me ha dado mucho en qué pensar.

    ¡Un saludo!

    Le gusta a 1 persona

    • Borgeano dice:

      La propuesta de Julian Barnes es totalmente adecuada al tema central, aunque yo lo he traído de la mano de Jean Paul Sartre. Sea como fuere, ambos están de acuerdo en ello (y nosotros, por añadidura, también): aunque no hemos pedido venir aquí, aquí estamos ¿Qué vamos a hacer, entonces, con ello? No podemos descargar esa responsabilidad en nadie, así que no nos queda otra opción que la de hacer algo con lo que tenemos frente a nosotros. Creo que darle el mayor de los valores es nuestra única salida.
      Me permito (perdón por la autoreferencia) dejarte un enlace a una entrada anterior, sobre todo a la frase de Richard Dawkins con la que la cierro, ya que ella sintetiza lo que para mí es el sentido (o uno de los posibles sentidos) de la vida.

      Un abrazo y gracias por tu comentario.

      https://borgeano.wordpress.com/2016/05/10/5756/

      Le gusta a 1 persona

  5. […] a través de Entretejiendo laberintos — El Blog de Arena […]

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s